El Gobierno asturiano abre embajada en Madrid para captar inversiones y talento

La nueva sede del Gobierno de Asturias está en la glorieta de Ruiz Jiménez
Adrián Barbón inauguró a sede permanente del Principado de Asturias en el Distrito de Chamberí.

El Principado ha abierto oficialmente en Madrid su sede fija, con el objetivo de potenciar la captación de inversiones y atraer talento a la comunidad. La inauguración fue presidida por Adrián Barbón, quien participó en el acto formal de apertura de este nuevo espacio, destinado a apoyar a empresas e instituciones asturianas que busquen implantarse en la capital española.

La ceremonia contó con la presencia de representantes destacados del ámbito empresarial, social y cultural tanto de Asturias como de Madrid. La sede permanecerá abierta al público en horario matutino, de 9:00 a 15:00 horas.

  1. Ubicación y características
  2. Funciones y servicios
  3. Programación cultural y promoción

Ubicación y características

El edificio, con tres plantas, está situado en la glorieta de Ruiz Jiménez, dentro del distrito Chamberí. En esta sede se alojará la Oficina Económica y Comercial de Asturias en Madrid, y dispondrá de una zona destinada a hotel de empresas, que ofrecerá a las compañías asturianas un espacio físico para la realización de reuniones o actividades específicas.


La ministra de Defensa, Margarita Robles, estuvo en la inauguración de la sede del Principado de Asturias en Madrid.

Además, la sede contará con espacios reservados para entidades públicas vinculadas al Gobierno del Principado, incluyendo organismos del ámbito económico, académico, cultural o de investigación que requieran una delegación permanente en Madrid.

Funciones y servicios

Entre los objetivos principales de esta sede se encuentra el papel de referente para promover los atractivos de Asturias como lugar ideal para residir e invertir. La Oficina Económica y Comercial, con presencia fija en el inmueble, identificará oportunidades para captar inversiones, complementando la labor ya realizada por la Oficina Económica de la Presidencia y la Agencia Sekuens.

Este punto de contacto facilitará el crecimiento empresarial y la coordinación institucional en la capital, potenciando el intercambio entre Asturias y Madrid.


Personalidades de diversos ámbitos, en la inauguración oficial.

Programación cultural y promoción

El Principado ha equipado la sede con un salón de actos y una zona expositiva donde se desarrollarán múltiples actividades, encuentros y exposiciones durante todo el año. Estas acciones buscan posicionar a Asturias como un motor industrial y un centro de innovación, fortaleciendo su imagen en Madrid y más allá.

Esta iniciativa permitirá la difusión constante de la identidad y las oportunidades que ofrece la comunidad en diversos sectores.


Guillermo Martínez, exconsejero de la Presidencia del Principado, ahora afincado en Madrid, acudió a la puesta de largo de la nueva sede asturiana.

Intervención del presidente del Principado en el acto inaugural


Asturias pide sitio entre los mejores. Ese es el objetivo que nos reúne en la inauguración de la sede del Principado en Madrid. Porque en kilómetros cuadrados, Asturias es pequeña, pero en capacidad, potencial y ambición, ya nos falta espacio. Hoy, Asturias crece en Madrid.

Este acto tiene un elevado valor simbólico. Asturias estuvo replegada sobre sí y sobre sus problemas durante demasiado tiempo. Sometidos a una severa reconversión y con serias lagunas en nuestras comunicaciones, peleábamos para superar estas dificultades. En los últimos años, la realidad es muy distinta: nos hemos convertido en una comunidad hiperconectada gracias a la alta velocidad ferroviaria y una amplia oferta de vuelos nacionales e internacionales, el mercado laboral mejora año a año y la industria está ganando fuerza de la mano de nuevos proyectos, como los ligados al sector de la defensa. A propósito, es de justicia reconocer el apoyo del ministerio y, en especial, de su titular, Margarita Robles, asturiana de adopción a todos los efectos.

No, el Principado ya no mira hacia dentro, sino que alza la vista muy lejos. Una vez que hemos demostrado que somos una tierra de oportunidades, capaz de competir en la captación de inversiones con cualquier otro lugar, ya no vamos a abandonar la carrera. Esto es como andar en bicicleta: si uno para, se cae, y Asturias no puede consentirse un descanso ni para tomar aliento.

Estamos en un momento crucial para consolidar nuestro resurgir económico y echar por la borda para siempre jamás los lastres de la falta de autoestima y de confianza en nuestras propias capacidades. Como concluyó José Andrés, uno de nuestros cocineros de relevancia internacional, “Asturias tiene que creérselo”.

Precisamente porque nos lo creemos, esta sede incluirá la Oficina Económica y Comercial de Asturias. Ese, como conocen Fade, las cámaras de comercio y la asociación Compromiso Asturias XXI, a las que agradezco su colaboración, era el proyecto original. De hecho, la oficina ya está activa desde septiembre de 2024. Junto con la Oficina Económica de Presidencia y la Agencia Sekuens, completa la arquitectura para captar proyectos inversores y facilitar su ejecución. Es el mayor despliegue institucional de la historia.

Está dando resultado. Tienen que disculpar que no dé detalles. Hemos hecho de la diplomacia discreta una máxima que aplicamos a rajatabla: nosotros, como gobierno, nunca desvelamos los pormenores de un proyecto empresarial, porque sabemos que ese protagonismo corresponde a las propias compañías. Sí puedo afirmar que ya tenemos identificadas más de medio centenar de iniciativas, que estamos alerta ante las oportunidades, que el diálogo con las empresas es cotidiano y fluido.  Poco a poco irán conociéndose los frutos de esas tareas, que ya va acercándose el tiempo de la cosecha. Para los impacientes, puedo volver a nombrar los proyectos del sector de la defensa o recordar el éxito de inversiones como el centro logístico de Amazon. El porvenir económico de Asturias es prometedor.

Sí, estamos trabajando mucho y bien. El consejero de Ciencia, Borja Sánchez, lo sabe de primera mano. No obstante, le cito con otra intención, para destacar un rasgo relevante: en Asturias hemos decidido que la política industrial vaya vinculada al desarrollo científico y tecnológico. Esa es una apuesta diferencial: queremos estar a la vanguardia en esa auténtica disputa mundial que se libra por el recurso más preciado, el talento.

Pero, si bien el horizonte es esperanzador, la humildad y la prudencia nunca sobran. Aunque hayamos avanzado mucho, todavía nos queda bastante por hacer. Asturias es una marca de calidad reconocida en muchos ámbitos. En la industria, en la construcción naval, en el turismo, en los productos de origen agrícola o ganadero. En todos esos casos, al nombrar Asturias ya apenas hace falta añadir nada.

Sin embargo, y aunque nos sorprenda, aún somos poco conocidos, o no todo lo conocidos que merecemos, en otros sectores. Pongo un ejemplo: hace unos meses, Somiedo, un hermoso concejo de montaña, fue elegido para rodar Los juegos del hambre. A quienes se encargan de elegir los lugares donde se ruedan las películas, el paisaje les pareció idóneo y espectacular. Pues de eso se trata, precisamente: de que Asturias sea mucho más conocida en todas partes, porque no defraudará.  

Para eso debe servir esta sede, que no se limitará a albergar el local de la Oficina Económica y Comercial. Este proyecto también ha ido a mayores. Aquí se podrá venir a trabajar en un hotel e empresas, se celebrarán actos, se hará promoción turística, se organizarán actividades culturales, aquí despacharé cuando me encuentre en Madrid… Este, en fin, será el gran punto de encuentro de Asturias con Madrid.

A partir de hoy asumimos una responsabilidad, y no es menor: quien visite esta sede debe salir convencido de la capacidad, el potencial y la ambición de Asturias.

Hace más de 90 años, en 1932, Ortega y Gasset pronunció una conferencia en el Teatro Campoamor, en Oviedo. En ella, el filósofo elogió la inteligencia y la visión de Asturias, pero lamentó que no trascendiese al resto de España. Como el Principado vivía recluido sobre sí mismo, su pensamiento era intransitivo. Pues ya llegó la hora de enterrar esa afirmación. Esta sede es la prueba de la Asturias que se lo cree, de la Asturias transitiva que ha sabido salir de sí misma, librarse de su propio abrazo melancólico y superar sus dificultades. De la Asturias que ahora está dispuesta a hacerse ver y oír en cualquier parte del mundo porque ha sabido ganar su sitio entre los mejores.