Cirugía laparoscópica, la última innovación en medicina veterinaria de Clínica Bulnes
Para dar a conocer la técnica, la clínica tiene una oferta durante noviembre y diciembre
Hablar con Juan Bulnes de su nuevo servicio es sentir la emoción y la pasión de este profesional de la medicina veterinaria por la cirugía. Una especialidad a la que Bulnes y su equipo se han encaminado todavía más con la inclusión en su cartera de servicios de la cirugía laparoscópica. Una innovación en el campo de la veterinaria que todavía practican pocos profesionales y que abre una puerta a uno de los objetivos de esta clínica veterinaria de Arriondas: «Este servicio sigue la línea de prestar servicios más especializados que nos diferencien de los demás pero que, al mismo tiempo, permitan avanzar en el bienestar de nuestros pacientes».
Incorporar la cirugía laparoscópica en sus servicios era «algo que teníamos en mente desde hacía mucho tiempo y que, en la clínica anterior, no pudimos poner en marcha por una cuestión de espacio», cuenta Juan Bulnes, «además de eso, aprender esta técnica requiere una formación que dura en torno a un año aunque es cierto que, en nuestro caso, hemos aprendido rapidísimo».
Esta facilidad se sustenta también en que la forma que tiene Bulnes de entender su profesión no solo le hace asistir a formaciones específicas sino, además, visitar otros hospitales y clínicas veterinarias que ponen en práctica técnicas como esta para formarse y aprender. Algo que le ha permitido conocer a fondo esta nueva forma de hacer cirugía para la que ha tenido que realizar una inversión de 40.000 euros en equipamiento que, si bien se usa especialmente para castraciones, abre las puertas a realizar otras muchas pruebas veterinarias de forma sencilla.
El quirófano es mucho más complejo pero las ventajas son increíbles, empezando por la propia seguridad del paciente
Entre las ventajas de este tipo de intervención, que cuenta con una oferta especial durante los meses de noviembre y diciembre para castraciones, no solo está el hecho de que la intervención es menos dolorosa -«Operamos realizando dos incisiones mínimas y, a menos que sea necesario, no tenemos que manipular órganos ni tejidos»- o la recuperación mucho más rápida. «Además de eso, la laparoscopia permite realizar intervenciones con mayor seguridad porque, gracias a la ampliación en la pantalla que facilita la óptica que introducimos en el paciente, podemos controlar hasta el mínimo sangrado». «El mejor resumen es que duermo mucho más tranquilo después de hacer una intervención haciéndola con laparoscopia», sentencia.