Paulo García, alcalde de Ribadesella: «Un puente de emergencias es una gran noticia para la villa»
El puente de Ribadesella continúa siendo el centro de atención para los vecinos de la villa para quienes, desde ayer, hay una esperanza. El anuncio de Delegación del Gobierno de la llegada, la próxima semana, de ingenieros y topógrafos del Ejército de Tierra para estudiar la viabilidad de construir un paso de emergencia para las 15 semanas de cierre del puente ha sido bien recibido por la ciudadanía. «Es una muy buena noticia para Ribadesella», declaraba Paulo García, alcalde del concejo, «nos alegra que, desde Delegación del Gobierno, hayan atendido la demanda que desde el ayuntamiento siempre les trasladamos de buscar una alternativa que es, al final, la misma de la ciudadanía».
Si bien es ahora cuando esta propuesta parece haber tomado forma, al primer edil riosellano no le pilla por sorpresa la idea ya que fue él mismo quien la propuso en la reunión mantenida con la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, el pasado 14 de enero. «Entonces se me trasladó que el Ejército solo montaba esos puentes en caso de emergencias», declaraba el primer edil a EL FIELATO Y EL NORA, «pero la propuesta tenía toda la lógica: hace dos años y medio, la UME estuvo haciendo maniobras de movimientos de tierras en los Campos de Oba , ¿por qué no podrían hacer ahora unas sobre construcción de un puente de emergencia?».
Nunca he cambiado de opinión: el puente no se puede cerrar sin solución alternativa, y esta es la mejor opción
La semana que viene, con la llegada de ingenieros y topógrafos del Ejército de Tierra, los vecinos de Ribadesella saldrán de dudas. «El Ejército tendrá que evaluar las distancias y ver si esta solución es viable», continuaba el primer edil riosellano, «un puente de estas características soporta hasta 80 toneladas y, si bien es cierto que no es muy ancho y supondría una regulación con semáforos, es la alternativa más ágil y económica de solucionarlo».
Y es que García continúa, como es lógico, inamovible en su postura en lo que respecta a esas 15 semanas de cierre que las obras «que llevan más de dos años paradas» supondrían. «Lo que está claro es que, si no es viable, tienen que buscar otra solución porque en eso no he cambiado de opinión desde el principio: el puente no se puede cerrar sin un paso alternativo porque es lo que necesitan los riosellanos».