Ribadesella mantiene su postura: «El puente no se puede cerrar sin solución alternativa»
Paulo García, alcalde de Ribadesella, ha dado respuesta pública a la oferta realizada la pasada semana por Delegación del Gobierno que suponía la ampliación del puente por cuestiones técnicas de ejecución de obra, contemplando el carril bici que solicita de forma histórica la localidad. Y, a pesar de que esta concesión fruto de las necesidades constructivas de la propia infraestructura, podría haberse considerado como el "sí, quiero" de Ribadesella; el primer edil ha sido claro. «El puente no se puede cerrar durante 15 semanas sin que haya solución alternativa», ha afirmado con rotundidad García.
El carril bici está bien pero, por encima de eso, están el bienestar y los intereses de los riosellanos».
El primer edil insiste en que «cuando se adopta una medida de esta envergadura, aislando dos partes de un mismo pueblo, tiene que venir acompañada de una solución alternativa». Algo que para García tiene un claro ejemplo en el vecino concejo de Parres «donde se va a hacer un puente en una carretera que no es estatal; y antes de cortar el puente, van a realizar una actuación en una carretera nacional para dar respuesta a las necesidades del pueblo». Un hecho que hace que el alcalde de Ribadesella, además de alegrarse por los vecinos de Parres, pide que se repliquen en su concejo para contar con «una solución aceptable antes del cierre de esas 15 semanas, que todos sabemos que serán 15 como mínimo».
El puente lleva 20 años mal. Estamos abiertos al diálogo con la Delegación del Gobierno, por supuesto, pero entiendo que la medida de cierre de 15 semanas tiene que ir acompañada de una solución
La nueva propuesta de Delegación del Gobierno, presentada la semana pasada, pone sobre la mesa de Paulo García las mismas cuestiones que se plantearon cuando se anunció, en esta última ocasión, el inicio de las obras. «¿Qué va a pasar con las necesidades de los riosellanos, las emergencias, la seguridad, los negocios, las gestiones del día a día, los centros educativos...?», argumenta sin evitar recordar que el cierre de 15 semanas «va a perjudicar gravemente a los riosellanos y no se puede permitir; haremos todo lo que esté en nuestra mano para que no ocurra esto si no se da una alternativa».