El Valdellera de Posada de Llanes, el primer cole con aula abierta para alumnos con TEA
En la pared del colegio de Posada de Llanes está pegado un puzle gigante, con piezas hechas de forma independiente por los alumnos de cada curso, para demostrar al mundo que “en este cole, encajamos todos”. Ese fue el broche final. Pero el inicio fue otro.
El colegio Valdellera de Posada de Llanes presentó en sociedad esta mañana una de sus joyas educativas más preciadas. Se trata de un aula abierta para alumnos con trastorno del espectro autista (TEA), un espacio donde cinco niños de entre tres y once años acuden a diario, en horas sueltas, para desarrollarse pedagógica y socialmente, de la mano de Vanesa Gómez, Pedagogía Terapéutica, y Alberto Palacios, profesor de Audición y Lenguaje.
El aula abierta, la primera de estas características en el Oriente de Asturias, fue un empeño del conjunto del profesorado, capitaneado por la directora del centro, Elena Albillo: “El pasado año comenzamos a funcionar en modo de pruebas, preparamos el espacio que nos adecuó el Ayuntamiento de Llanes, coordinamos los horarios del profesorado…” y este año ya se trabaja en ella a pleno rendimiento. “Hoy tenemos el honor de inaugurar este espacio pensado para proporcionar a cada uno lo que cada uno necesita. Aquí hay herramientas paraque todos aprendamos juntos en las mejores condiciones posibles”, celebra la directora.
Los usuarios del aula abierta pasan casi toda la jornada con sus compañeros, porque es importante que esa relación exista, pero hacen un trabajo aquí en donde les ofrecemos herramientas necesarias para obtener esa plena inclusión y ese desarrollo educativo que buscamos
Es un aula, porque en ella se trabajan y refuerzan los contenidos escolares. Es abierta, porque los niños están en su aula de referencia, con su curso, con sus compañeros y con sus profesores. Es especializada, porque está organizada de tal manera que favorece la organización y la autonomía de los alumnos y se trabajan aquellos aspectos alterados específicos y concretos de su trastorno.
Cuentan los docentes, y también los padres, que laimportancia de este tipo de espacios en los colegios es trascendental en el desarrollo de los pequeños con TEA. “Son aulas de transición para hacer más sencillo el paso al aula ordinaria, aquí facilitamos a los alumnos herramientas y habilidades en aspectos como la comunicación, la autonomía, las habilidades sociales y, también, muy importante, el tema emocional, tanto para los pequeños como para sus familias”, subraya Vanesa Gómez. Porque parte de la esencia de este tipo de espacios es que los padres sientan que sus hijos forman parte, a todos los efectos, del colegio. Y así lo atestiguan: “notamos muchísimo el avance en casa, tener un espacio, una red de apoyo, es fundamental para quienes somos padres de niños neurodiversos. Tener un colegio arropándote de este modo es fundamental” y un síntoma de alivio en el arduo camino al que se enfrentan cada día.
Gómez cree que “cuando todos remamos en la misma dirección los resultados no pueden ser más que favorables, hemos conseguido aspectos de socialización con el resto de compañeros muy importantes”, así como “un buen avance en el desarrollo académico”.
En esencia, “es un recurso de vital importancia para los críos, un elemento intermedio entre un centro específico, que es menos inclusivo, y el centro ordinario, donde conviven con el resto de sus compañeros y a donde aspiramos obtengan la plena inclusión”, concreta Alberto Palacios.
“Los usuarios del aula abierta pasan casi toda la jornada con sus compañeros, porque es importante que esa relación exista, pero hacen un trabajo aquí en donde les ofrecemos herramientas necesarias para obtener esa plena inclusión y ese desarrollo educativo que buscamos”, indican los docentes.
En definitiva, apostilla la presidenta del AMPA del Valdellera, Silvia Yanes, “el aula abierta es una maravilla para el centro; una satisfacción para los padres que pueden contar con este espacio que, más que un recurso, es un avance en la Educación en el Oriente”.
Al grito de “¡Todos somos iguales, pero todos somos diferentes!” y con esa energía que da la infancia celebraban hoy, el día de la puesta de largo de su aula abierta, todos los alumnos del colegio público Valdellera de Posada de Llanes el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. “Tenemos la suerte de contar con una comunidad que entiende que la diversidad nos beneficia y nos ayuda e impulsa a crecer”, subraya la directora del centro. Porque al Valdellera, dice, “nuestro alumnado viene para avanzar. Nuestra aula abierta, para quedarse”.