Arquitectura sostenible en Asturias: del territorio inteligente al diseño digital

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Asturias impulsa un modelo arquitectónico sostenible que combina Smart Cities, construcción industrializada, Passivhaus y metodología BIM para transformar su territorio.

La arquitectura sostenible ya no se limita a materiales ecológicos o a instalar paneles solares. Hoy supone repensar cómo se construyen y gestionan los edificios, cómo se planifican las ciudades y cómo la tecnología puede ayudar a reducir el impacto ambiental, optimizar recursos y mejorar la calidad de vida de las personas. En Asturias, esta transformación se refleja en proyectos de Smart Cities, construcción industrializada, edificaciones Passivhaus y en la integración de BIM en obras públicas y privadas.

Smart Cities: Gijón como referente

Las Smart Cities utilizan la tecnología y los datos para gestionar recursos urbanos como energía, movilidad, residuos o agua de manera más eficiente y sostenible. En Asturias, Gijón se ha convertido en un ejemplo de ciudad inteligente gracias al proyecto Clúster Smart City Asturias.

Mediante sensores, sistemas IoT y plataformas digitales de análisis de datos, la ciudad monitoriza la calidad del aire, la movilidad urbana, el consumo energético o la gestión de residuos. Esto permite mejorar la eficiencia de los servicios públicos, reducir costes y avanzar hacia una ciudad más habitable y sostenible.

El modelo gijonés demuestra que la tecnología puede integrarse de forma coherente con la planificación urbana y el bienestar ciudadano, sirviendo de ejemplo para otras localidades asturianas.

Construcción industrializada: eficiencia con identidad local

La construcción industrializada reduce residuos, acorta plazos y mejora la calidad mediante la fabricación de elementos o módulos en entornos controlados.

En Asturias, destacan proyectos como la Casa Sela en Soto del Barco de ROOM2030, viviendas prefabricadas desarrolladas por Sismo Spain en Cudillero, y otras promociones modulares que combinan rapidez de montaje, eficiencia energética y respeto por el entorno.

Estos proyectos muestran cómo la industrialización puede adaptarse a un territorio con tradición constructiva en madera y a un clima atlántico exigente, logrando edificios de alto confort y bajo impacto ambiental.

Passivhaus: eficiencia energética adaptada al norte

El estándar Passivhaus garantiza edificios de consumo casi nulo mediante aislamiento superior, ventilación controlada y diseño bioclimático. Asturias ya cuenta con ejemplos destacados como la Casa V Somió en Gijón o la Casa EntreEncinas en Llanes, donde se combinan eficiencia energética, confort interior y armonía con el paisaje. Estos proyectos demuestran que la eficiencia no está reñida con la arquitectura contemporánea ni con la identidad regional, adaptándose perfectamente al clima húmedo y templado del norte.

BIM: la base digital de la sostenibilidad

La metodología BIM “permite centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen” tal y como Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del máster BIM mejor valorado en Internet, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM –www.espaciobim.com-, mejorando la coordinación entre arquitectos, ingenieros y constructores, reduciendo desperdicios y aumentando la eficiencia energética y constructiva.

En Asturias se aplica tanto en rehabilitación como en obra nueva, optimizando procesos y reduciendo errores. Ejemplos de su uso incluyen la adecuación y reforma del Palacio de Justicia de Gijón, las obras de reforma de la instalación eléctrica del Aulario de la Facultad de Medicina, y la construcción de la Fase II de la Escuela Superior de Arte de Asturias en Avilés.

Asturias: un futuro sostenible con identidad

Asturias demuestra que la innovación tecnológica, la eficiencia energética y la preservación del paisaje pueden ir de la mano. Desde la ciudad inteligente de Gijón hasta las viviendas Passivhaus de Llanes y Gijón, pasando por proyectos industrializados y obras públicas con BIM, la región avanza hacia un modelo de arquitectura sostenible que combina calidad de vida, innovación y respeto por el territorio.