El crisantemo: de flor de Todos Los Santos a símbolo de la realeza en Japón
Es, en cualquiera de sus múltiples formas y variedades, una de las flores clásicas en la celebración de Todos Los Santos. El crisantemo es, desde hace décadas, el elegido -tanto si se trata de flor artificial como de flor natural- para los centros de flores y composiciones del 1 de noviembre. Una elección que responde, en gran medida, a la tradición ya que es una de las floraciones propias de esta época del año, capaz de permanecer en perfecto estado a pesar del frío o la lluvia e, incluso en flor fresca, con una floración más larga en el tiempo.
A pesar de la simbología propia de culturas con un fuerte arraigo funerario, como es la característica en España o Italia; lo cierto es que la interpretación del crisantemo es bien distinta en otros lugares del planeta. Mientras aquí esta flor está asociada a los arreglos florales para cementerios, en Asia su significado se aleja por completo de esta concepción. En la cultura china, el crisantemo significa longevidad, sinceridad y lealtad; y es habitual como regalo en el Día de la Amistad -una celebración similar al San Valentín que conocemos-.
La cosa va un paso más allá en Japón donde, además de ser sinónimo de perfección entre otros significados, se rinde auténtico culto a esta flor. No solo forma parte del símbolo imperial y está en algunas de las monedas del país. Además, una de las citas imprescindibles del calendario es el Festival del Crisantemo: un momento en el que cultivadores de esta flor o jardineros apasionados de ella abren sus jardines para deleite de los visitantes.
Las culturas asiáticas no son las únicas que miran al crisantemo con ojos bien distintos a los nuestros. Mientras en Estados Unidos es la flor típica de Thanksgiving -Día de Acción de Gracias- por significar agradecimiento; para nuestros vecinos de Alemania, Reino Unido o Países Bajos es la flor elegida para regalar en celebraciones.