Nestlé reduce en un 36% las emisiones de CO2 en sus diez fábricas españolas

Fábrica de Nestlé de Girona
La entidad también ha registrado un descenso del 19% en el uso del agua y un 17% en el consumo total de energía

Nestlé reduce en un 36% las emisiones de CO2 en sus diez fábricas españolas. Los centros productivos también registran un descenso del 19% en el uso del agua y del 17% en el consumo total de energía. Las calderas de biomasa de las factorías de Girona y La Penilla y  los parques solares fotovoltaicos ubicados en las plantas de Miajadas y Reus, entre los grandes proyectos desarrollados en los últimos años.  

Nestlé España afirma que "sigue avanzando en su compromiso de alcanzar cero emisiones netas de  gases de efecto invernadero en 2050". La entidad añade que "como resultado de las acciones desarrolladas, las fábricas de Nestlé han reducido en un 36% las emisiones de CO2 equivalente entre 2019  y 2023".  

Asimismo, las medidas implementadas también han comportado una reducción del 17%  del consumo total de energía en las factorías, unido a un descenso del 19% en el uso de  agua empleado durante ese mismo período.  

“Nestlé está trabajando para crear un futuro resiliente para el planeta y para quienes lo habitamos", ha destacado Jordi Aycart, responsable de Sostenibilidad  de Nestlé España. "Así, fomenta una alimentación sostenible, que promueva una producción y  consumo de alimentos responsable", ha añadido el responsable de Sostenibilidad. Aycart también ha destacado que "la compañía está comprometida en  reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad en 2030 y alcanzar las cero  emisiones netas en 2050. Un camino que estamos recorriendo y donde nuestras fábricas  desarrollan un papel esencial".

Reducción de emisiones  

La fábrica de café soluble de Nestlé en Girona ostenta la primera posición de las factorías de la Compañía en nuestro país en reducción de emisiones de CO2 equivalente, con un descenso del 45% de las toneladas de gases de efecto invernadero registradas en los  últimos cinco años. Precisamente, en 2020 esta planta instaló una caldera de biomasa  que utiliza los posos de café obtenidos durante la fabricación del café soluble para generar  energía y acaba de anunciar la construcción de una segunda caldera que entrará en  funcionamiento el próximo año.  

Una instalación muy similar a la que funciona en la fábrica de chocolates de La Penilla de  Cayón (Cantabria), que utiliza tanto la cascarilla que se obtiene en el proceso de CO2.

Junto a las calderas de biomasa con las que también se impulsa la economía circular,  Nestlé España ha instalado, en los últimos cinco años, parques solares fotovoltaicos tanto en su fábrica de café tostado de Reus (Tarragona) como en la factoría de salsas de tomate de Solís en Miajadas (Cáceres). Con estas instalaciones, dichos centros productivos ya se  han provisto de más del 30% de la electricidad anual empleada, respectivamente.  Además, toda la energía eléctrica comprada en los centros de Nestlé en España proviene también de fuentes renovables.  

Eficiencia energética  

Asimismo, "con el objetivo de mejorar la eficiencia energética en sus procesos productivos", Nestlé España también ha implementado en los últimos años en su fábrica de La Penilla un nuevo sistema de producción de energía térmica más eficiente y sostenible.  

Así, instaló una bomba de calor que aprovecha la energía residual procedente de la planta  de producción de frío de la factoría para calentar el agua que se utiliza tanto en los procesos productivos como en la climatización de la planta. Nestlé afirma que "este sistema es nueve veces más eficiente que uno convencional que utiliza gas natural". Además, este sistema conlleva eliminar en estos procesos tanto el consumo de esta energía como las emisiones de dióxido de carbono.  

De igual modo, la planta embotelladora de agua de Nestlé en Viladrau (Girona) cuenta con  un "innovador sistema de refrigeración" de la fábrica y sus procesos productivos. Alineados  con las últimas tecnologías sostenibles disponibles, la planta dispone de un único circuito  simple de enfriamiento que emplea refrigerantes naturales. Además, la factoría utiliza las bajas temperaturas y humedad que le proporciona durante buena parte del año un entorno privilegiado como el macizo del Montseny, como refrigerante natural para conseguir dicho enfriamiento. 

Como resultado de esta y otras medidas, la planta embotelladora ha conseguido reducir  en un 24% el consumo total de energía y ha registrado un descenso del 34% en las emisiones de CO2 equivalente en el período comprendido entre 2019 y 2023.  

Junto a estos proyectos en las factorías, los centros productivos de Nestlé  también resaltan que "han mejorado su eficiencia energética y propiciado la reducción de emisiones a través de medidas como la instalación de iluminación LED o la optimización de los  procesos productivos, entre otras". 

Descenso del uso del agua  

Nestlé afirma estar "concienciada con la necesidad de reducir el uso de agua en su  actividad económica". Para ello, entre las medidas implementadas en las fábricas españolas, cabe destacar la instalación de unas torres de refrigeración en la fábrica cántabra. De esta manera, gracias a la instalación de estos sistemas, el agua que se ha utilizado en la actividad industrial permanece en un circuito cerrado.