Dos años y tres meses de condena para Pelayo Suárez, ex concejal del Ayuntamiento de Noreña
El ex concejal de IPÑ en el Ayuntamiento de Noreña, Pelayo Suárez, ha sido condenado a dos años y tres meses de prisión al haber sido encontrado culpable de los cargos de homicidio imprudente y contra la vida y seguridad de los trabajadores a resultas del fallecimiento de un trabajador en las obras del edificio La Plaza, propiedad del Ayuntamiento de Noreña, el 19 de julio del año 2022. Pelayo Suárez, que en aquellos momento ejercía como concejal de urbanismo, obras y servicios, era el responsable directo de los trabajadores que fueron asignados a la realización de las obras de reparación de la cubierta del edificio y que finalizó con el fallecimiento de uno de ellos tras caer al suelo desde una altura de más de cinco metros.
La sentencia considera probado que el accidente se produjo por no adoptar ninguna medida de seguridad en la realización de una tarea de «alto riesgo» que estaba «sin planificar, ni los riesgos a los que se exponían los trabajadores, las medidas de seguridad colectivas ni las individuales, sin supervisión del responsable y sin haberles suministrado ninguna formación específica de los riesgos concretos que se iban a encontrar», obligación que recaía en el concejal, en su condición de jefe directo, al no existir la figura del encargado de obra.
La resolución, que no es firme y contra la que cabe recurso de apelación,condena al ex concejal del Ayuntamiento de Noreña a la pena de dos años y tres meses de prisión por un delito contra la vida y la seguridad de los trabajadores y de homicidio por imprudencia grave. Tras conocerse la sentencia, desde el Ayuntamiento de Noreña quisieron manifestar «una vez más el hondo pesar por el luctuoso hecho. Desde que se produjo, se pusieron a disposición de las autoridades cuántos recursos e informaciones procedían para esclarecer los hechos, asumiendo el Ayuntamiento las indemnizaciones correspondientes con cargo a los seguros que cubren estas situaciones y las consecuencias económicas de Seguridad Social por recargo de prestaciones y otras cuestiones de orden laboral. Tanto en fase de instrucción como de enjuiciamiento el Ayuntamiento se personó en defensa de los intereses municipales, que no han resultado afectados por la decisión que se ha conocido. Lamentamos de nuevo este desgraciado accidente y manifestamos nuestra más sincera condolencia a la familia del trabajador fallecido».