La Pola de Siero amanece oliendo a bollo de Comadres
Amaneció Comadres en La Pola. Desde primera hora de la mañana, las colas de gente frente a las puertas de las panaderías es la estampa de una Villa que vive Comadres con la intensidad que significa el arranque de la primera de las tres fiestas grandes de La Pola.
Aunque se nota la falta de actividades por la ausencia de la Sociedad de Festejos de La Pola, la tradición de los bollos de comadres no se pierde: «Hemos horneado más de 3.000 bollos,– comenta Yoana Hevia, dueña de la panadería El Forno– llevamos trabajando desde la medianoche. Este año hemos notado que se están vendiendo más que en años anteriores. No sabría decirte por qué».
Carla Hevia, de la Forna, no nota más afluencia que otros años: «Nosotros empezamos a trabajar sobre las seis de la tarde y hemos hecho más de 3.000 bollos. No hemos notado un aumento significativo con respecto a otros años. Lo que si vemos es que, antiguamente, los bollos se seguían vendiendo durante todo el fin de semana. Ahora eso ya no pasa. Igual es que ya se está perdiendo la tradición».