Solicitan que asuma sus responsabilidades «Y gestione las quejas y las reclamaciones de los usuarios»

Usuarios del Polideportivo Santi Cazorla, de Lugo de LLanera, claman contra el Ayuntamiento

Una imagen del interior de las instalaciones del Polideportivo Santi Cazorla, de Lugo de Llanera

Que el estado y la gestión del Polideportivo Santi Cazorla no pasa, precisamente, por su mejor momento,es un hecho bien conocido por todos. El goteo de quejas por parte los usuarios por el estado de las instalaciones y por la calidad del servicio prestado, en general, es constante en el último año, al menos.

EL FIELATO Y EL NORA ha tenido acceso a documentos enviados al Ayuntamiento por parte de algunos de ellos, en los que se quejan por el estado del Polideportivo y en los que les recuerdan que «Tienen la responsabilidad legal y ética de velar por los intereses generales de los vecinos de Llanera y no por los de una empresa privada», en este caso Aqualia, que es la encargada de gestionar las instalaciones.

En un primer escrito, presentado hace un año, se solicita al Ayuntamiento la apertura del spa, que se cerró en tiempos de pandemia. En el escrito aseguran que «tras ella se reanudaron todos las actividades salvo el spa, la hidroterapia y la sauna. Aqualia decidió eliminar estos servicios mientras los usuarios seguimos pagando la misma cuota. El documento, firmado por 333 usuarios, expone una serie de causas por las que consideran imprescindible la reapertura de dichas actividades. Aseguran que en el contrato de obra pública por la que el Ayuntamiento otorga la gestión del centro al concesionario figuran los servicios que estos tienen que prestar y les recuerdan que «Las clausulas de los pliegos de condiciones son de obligado cumplimiento» a la vez que recuerdan que «LA administración se constituye en garante de la prestación adecuada del servicio público».

Tras el paso de los meses sin respuesta alguna por parte del Ayuntamiento, en octubre del 2024 los usuarios presentan otro escrito, para pedir explicaciones por la inacción del equipo de gobierno del concejo, a la vez que vuelve a recordarle sus obligaciones como garante del servicio e insistirle al alcalde en su obligación de defender los intereses de los habitantes del concejo.

Tras no recibir respuesta, una vez más, los usuarios presentaron un tercer escrito, el pasado jueves 27 de marzo, en el que afirman que «El Ayuntamiento permite al concesionario el incumplimiento de las condiciones pactadas, así como, de obviar numerosas incidencias que ponen en peligro a trabajadores y usuarios del Centro», entre las que detallan, por poner algún ejemplo, cables eléctricos sueltos y a la vista, baldosas rotas en los vestuarios de mujeres, ausencia de placas de yeso en el techo,humedades, goteras o suciedad, entre otras.