«Tenemos un stock de piezas únicas a precios realmente buenos»

Paúl Gayo, gerente de Romueble, en la nueva exposición que la firma acaba de abrir en Sevares (Piloña).

Romueble, un negocio con más de 20 años en el sector, inaugura exposición en Piloña

 

 

Paúl Gayol, gerente de Romueble y especialista en muebles de roble: nuevos, seminuevos, antigüedades y decoración, nos recibe en Sevares, en la nueva exposición de Romueble.

Acaban ustedes de abrir aquí, en Piloña, pero tienen una larga trayectoria detrás.

– Nuestra empresa lleva más de 20 años en el Polígono de Porceyo (Gijón), con unas instalaciones de unos 1.500 metros cuadrados y taller propio de restauración, donde puedes encontrar artículos de diferentes partes de Europa: Francia, Bélgica, Países Bajos, Suiza, Alemania, etc.

Seleccionamos personalmente nuestros artículos uno a uno en diferentes países y, una vez aquí, son revisados y puestos a punto para su venta en la exposición y también en la tienda online romueble.com

– ¿Por qué apuesta por esta zona para ampliar su negocio?

– Hace unos años me enamoré de una piloñesa y, más tarde, de esta zona del Oriente con sus coloridos montes, impresionantes montañas, preciosos pueblos con gente sencilla, humilde y trabajadora. Tenemos un buen número de clientes aquí, porque amueblamos casas de aldea, alojamientos rurales... Confiamos que el negocio funcione y ampliar la plantilla con gente de la zona.

– Me comentaba que importan de toda Europa, explícame un poco.

– Seleccionamos personalmente nuestros artículos uno a uno en diferentes países y, una vez aquí, son revisados y puestos a punto para su venta en la exposición y también en la tienda online romueble.com. Alacenas, mesas, sillas, aparadores, escritorios, sofás, arcones, roperos, pianos, armonios, lámparas, decoración rústica y antigua, y un sin fin de cosas más que nunca dejan de sorprender a nuestros clientes. Prácticamente el 90% de los artículos que vendemos son de roble.

– ¿Podríamos decir que eres un cazatesoros como los de la televisión?

– Más bien creo que soy un rescatador de muebles y artículos diferentes que tienen alma, cada uno con su historia, piezas únicas, muchas veces de incalculable valor, que ofrecemos a precios realmente buenos, con un stock en constante renovación.

Le confieso que muchas ve- ces cuando viajo veo muebles que parece que me están hablando. Es imposible competir con la tradición y la calidad de algo hecho a mano, como se hacía antes.