Padres con niños discapacitados protestan por la suspensión del servicio de terapia acuatica en Meres

Algunas de las familias afectadas por el mal funcionamiento del servicio
El programa está gestionado por la Fundación Asturiana de Atención y Protección a Personas con Discapacidades y/o Dependencias (FASAD)

Las familias con niños niños con discapacidades que acuden a Meres a su terapia de estimulación acuática han dicho basta ante las irregularidades que están viviendo en el servicio. Esta mañana han denunciado ante los medios de comunicación que la terapia, que debería haberse iniciado en septiembre con el inicio del curso escolar, aún no ha comenzado. Lucía Suárez, madre de uno de los usuarios del centro aseguraba que «seguimos esperando a que la terapia comience. El año pasado pasó exactamente igual y empezamos en enero».

Pero este no es el único problema que están padeciendo las familias usuarias de las terapias de estimulación: «hace años teníamos tres fisioterapeutas atendiendo a los crios.  A día de hoy sólo hay dos, lo que acarrea constantes cancelaciones en las terapias. Para que os hagais una idea –continuó Lucía–  de 40 sesiones que deberían tener los niños, el año pasado tuvieron 15 más o menos. Ya sé que puede parecer que nos estamos quejando todo el rato pero imaginad que los niños de Asturias fuesen al colegio sólo 15 semanas de las 40 que deben de ir».

Jenifer Ayonka es otra usuaria del Centro que está sufriendo en primera persona los problemas que la falta de esta atención básica está ocasionando en los niños: «la terapia acuática en estos niños es básica, es una necesidad, como una medicina de primera base. El no tenerla repercute en el desarrollo psicomotor, a nivel social, en la relación con los demás niños; el medio acuático que no les exige tanto, es como más lúdico, no tan una actividad tan dirigida como puede tener en otras terapias, lo disfrutan como si fuera ocio así que todos esos beneficios que pierden repercute en su día a día, en su calidad de vida, en su autonomía y en sus relaciones sociales».

Esta terapia forma parte del servicio de Atención Temprana del Principado de Asturias que en la actualidad sólo cubre hasta los 3 años de edad. Aunque la Junta General del Principado aprobó una proposición no de ley para su ampliación hasta la edad de 6 años, la realidad es que no se ha avanzado en su aplicación ni se garantiza el funcionamiento del servicio actual, según denuncian las familias.