Desde el Karakorum a Siero: tres voces jóvenes que rompen moldes
Una cima, una beca y una amistad que abrió el mundo a dos hermanas del norte de Pakistán.
Ayer, el CP Xentiquina de Lieres vivió una jornada inolvidable. Los alumnos de 4º, 5º y 6º recibieron la visita de Amina Hanif (25 años), Hafiza Siddiqa Hanif (21) y Mustafá Muhammad (26), tres jóvenes del valle de Hushé, en el norte de Pakistán, que han viajado a Asturias para compartir su historia de superación y que los escolares conozcan de primera mano que hay otras realidades, otras formas de vivir, pero que, en el fondo, todos tenemos sueños y anhelos parecidos. Los acompañaba Hanif Muhammad, padre de las dos chicas e hijo del legendario porteador Abdul Karim, conocido como Little Karim.
La actividad comenzó con el visionado de un documental sobre la vida en el Karakorum y el proyecto educativo que ha permitido que Amina y Siddiqa estudien, escalen montañas y viajen por primera vez a Asturias. Después, los escolares lanzaron una batería de preguntas, algunas curiosas, otras divertidas, y muchas profundamente humanas.
“¿Habéis visto alguna vez un leopardo de la nieve?”, preguntó Marcos, de 5º. “Sí”, respondió Siddiqa con una sonrisa. “Una vez pasaron cuatro por encima del pueblo. Eran pequeños, pero muy bonitos”.
“¿Y qué coméis allí?”, quiso saber Martín, de 6º. “Arroz con pollo. Todos los días”, dijo Mustafá, provocando risas entre los niños. “Pero aquí hemos probado la tortilla de patatas… ¡y nos encanta!”
“¿Tenéis televisión?”, preguntó Lucía, de 4º. Amina negó con la cabeza. “No. Pero tenemos las montañas. Y eso también entretiene”.
El alcalde, Ángel García, participó en el encuentro y recordó su propio viaje al valle de Hushé en 2023, cuando colaboró como voluntario con la Fundación Sarabastall: "tuve la oportunidad de estar en su pueblo, a través de la fundación que trabaja allí desde hace 25 años". “No tienen médico, no hay ambulancia, en la casa no hay agua caliente… Solo la montaña. Y esas montañas son lo único que les da trabajo”, explicó a los alumnos. Y comentó cuál era el motivo de la visita actual: "el objetivo por nuestra parte es realizar jornadas en los colegios e institutos del concejo en las que, a través de un soporte audiovisual, estos jóvenes, que hablan inglés y español, puedan contar a los alumnos y alumnas de nuestro municipio cómo es su vida en Pakistán, a qué se dedican y como es su entorno". "Es una experiencia muy interesante y creemos que puede ayudar a mejorar su educación y su conocimiento de lo que es el mundo", comentó el regidor, quien destacó que "esperamos que sea una experiencia provechosa".
Desde el Ayuntamiento de Siero, se ha costeado los gastos del viaje; además, se les ha cedido una vivienda municipal para que estén "juntos y cómodos" durante sus dos semanas de estancia en Pola de Siero.
🏔️ Romper moldes desde la cima
En Pakistán, especialmente en las zonas rurales del norte, las mujeres no suelen estudiar, ni trabajar fuera del hogar, ni mucho menos escalar montañas. Pero Amina y Siddiqa están desafiando esa norma. En 2018, acompañadas por su padre Hanif, su tío Hussein y la guía española Miriam Marco, entre otros, alcanzaron la cima del Mangilik Sar (6.060 m). Fue su primera gran expedición. Poco después, en el verano de 2019, viajaron a España: vieron el mar, comieron tortilla de patatas, corrieron por primera vez en la Carrera del Flysch en Zumaia y fueron recibidas como heroínas. “España es un paraíso para las mujeres”, dijo Siddiqa. Amina, por su parte, confesó que no tenía prisa por volver: “Quiero seguir estudiando, ir a la universidad, aprender castellano. Y no quiero tener hijos”.
Hoy, Amina ha cumplido ese sueño. Ha terminado la carrera universitaria de Turismo y Hospitalidad y ha fundado su propia empresa: Porter Pakistan, una agencia especializada en viajes personalizados por el norte del país, con enfoque local, sostenible y femenino. Es guía profesional, diseñadora de rutas y emprendedora. Su historia es la de una mujer que ha transformado el legado de su abuelo en una herramienta de futuro.
🧭 El legado de Little Karim
Abdul Karim, conocido como Little Karim, fue uno de los porteadores de altura más legendarios del Karakorum. Nacido en Hushé, medía apenas metro y medio, pero su fuerza, carisma y lealtad lo convirtieron en símbolo de la montaña. En 1978, cuando el alpinista Chris Bonington lo rechazó por su estatura, Karim lo levantó en brazos (Bonington pesaba bastante más que él) y dio una vuelta a la manzana con él. Así consiguió su primer trabajo. Desde entonces, acompañó a decenas de expediciones internacionales, incluyendo las de Juanjo San Sebastián y Sebastián Álvaro. Y sobre él se han escrito reportajes, libros e, incluso, se han hecho películas.
Karim no solo cargó mochilas: cargó sueños. Y uno de ellos fue que sus nietas llegaran “hasta donde él había llegado”. En 2001, esa amistad con Sebastián Álvaro dio origen a la Fundación Sarabastall, que trabaja en el valle de Hushé en cuatro áreas clave: educación, sanidad, agricultura y sostenibilidad. Su programa de becas ha permitido que más de 200 jóvenes —entre ellos 23 chicas— accedan a estudios secundarios y universitarios. Algunas ya ejercen como maestras, comadronas o profesoras en sus aldeas.
Una red que crece
La Fundación Sarabastall no solo ha transformado Hushé, sino que ha tejido una red solidaria en todo el valle: Kande, Tallis, Mazigon… pueblos donde la educación, la salud y el desarrollo sostenible empiezan a abrir camino. El viaje de Amina, Siddiqa y Mustafá a Siero es parte de ese proceso. Una historia que empezó en una cima, y que ahora se cuenta en las aulas asturianas.