Villaviciosa mejora el eje comercial de las calles Sol y El Agua
El Ayuntamiento de Villaviciosa iniciaba la pasada semana las obras de mejora de accesibilidad y regulación de la movilidad en varias calles peatonales del casco histórico de La Villa, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). La actuación, financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a través del Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca de la Sidra, permitirá eliminar barreras arquitectónicas, tales como bordillos en uno de los espacios más transitados y emblemáticos de la capital maliayesa.
El alcalde, Alejandro Vega, presentó el proyecto acompañado por técnicos municipales y representantes de las asociaciones locales de apoyo a personas con discapacidad “Raitana” y el Hogar del Pensionista Maliayo, destacando que «se trata de un paso más para lograr un casco urbano más accesible y adaptado a las necesidades de todos los vecinos».
Trabajos en el eje comercial y peatonal de La Villa
Las obras consisten en la regularización del pavimento de adoquines en las calles Agua, Sol, Valle Ballina y Fernández, y la plaza del Ecce Homo, donde los materiales instalados hace años dificultaban el tránsito, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida. «Los adoquines de granito quedaron estéticamente muy bien, pero son irregulares y la piedra lisa resbaladiza, lo que ha causado muchos problemas». El alcalde explicó que «desde 2016, se han hecho actuaciones para abujardar las zonas lisas para evitar resbalones, y ahora se aborda esta obra mayor para intentar en lo posible mejorar la zona adoquinada, y hacer una ruta accesible para sillas de ruedas, carritos y para personas con movilidad reducida». Por ejemplo, se están haciendo pasos peatonales frente a la Residencia de Personas Mayores San Francisco y el Colegio San Rafael, y en la confluencia de la plaza Carlos I, uno de los puntos más transitados del casco histórico.
El alcalde precisó que la intervención incluye además la sustitución del antiguo sistema de pivotes del acceso al casco antiguo por cámaras de control de matrículas, lo que «mejorará la regulación de la movilidad sin generar barreras físicas». En total, la inversión ronda los 100.000 euros, y el plazo de ejecución será de un mes y medio, con los trabajos desarrollándose por fases para minimizar las molestias a vecinos y comercios.
Desde la Asociación Raitana, valoraron la actuación como «muy importante porque promueve la autonomía de las personas con discapacidad» y responde a reivindicaciones históricas del colectivo. En la misma línea, desde el Hogar del Pensionista, destacaron que «las calles irregulares son un verdadero problema para la gente mayor y con bastones».
El alcalde, Alejandro Vega Riego, explicó «que desde que llegamos al Gobierno, hemos ejecutado varias obras para acabar con los muchos problemas y barreras que teníamos por todas las calles, y aún nos quedarán muchas actuaciones que hacer, pero esta será una de las más importantes». Vega la puso de ejemplo «de actuación útil para los vecinos, frente a la política de la oposición del PP y su socia [en referencia a la ex de Vox, ahora concejal no adscrita]», que calificó de «destructiva y basada en la descalificación y la manipulación».