El Principado rechaza la inclusión de la angula en el Lespre, como ocurrió con el lobo
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, donde el asturiano Hugo Morán ocupa el cargo de Secretario de Estado de Medio Ambiente, vuelve a la carga contra Asturias, ahora quieren incluir a la angula (la cría de la anguila) en el famoso Lespre, el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especia, donde también incluyeron al lobo.
Desde el Gobierno de Asturias levantan la voz y apuntan a otra manera de proteger a la angula, regulando las capturas como se hace aquí.
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria rechaza la propuesta Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y recuerda que la comunidad aplica desde hace tiempo una de las regulaciones más estrictas y avanzadas de toda la Unión Europea (UE) en esta pesquería, cuyos buenos resultados son verificables.
Desde el Gobierno regional apuntan que «Asturias ha reducido de manera drástica el esfuerzo pesquero, ha limitado licencias, ha acortado campañas, ha prohibido la pesca recreativa y aplica una veda total sobre la anguila amarilla y plateada, lo que cumple con los objetivos comunitarios de conservación». Y ofrecen datos asegurando que «las capturas se mantienen estables durante las últimas dos décadas, sin indicios de deterioro de la especie, lo que demuestra que la gestión es eficaz y responsable».
Incoherente
El Ejecutivo autonómico considera incoherente que un país adopte de forma unilateral la prohibición de la captura de esta especie mientras que otros limítrofes, como Francia o Portugal, con volúmenes de captura superiores, no lo hagan. Por ello, el Principado reclama que una decisión de este alcance se analice y acuerde en el marco de la UE.
La pesca de la angula (la cría de la anguila) en Asturias es un modelo de sostenibilidad, control y cumplimiento normativo y no existe fundamento técnico ni biológico para incluirla en el Lespre por lo que afecta a este territorio. Por el contrario, hacerlo supondría desmantelar una actividad tradicional completamente intervenida y abrir la puerta al incremento del furtivismo, que sí representa una amenaza real para la especie.