martes. 06.12.2022

San Pedro Poveda, también conocido por muchos por su sencillez simplemente como Padre Poveda, fue un sacerdote católico jienense, pedagogo y escritor, canonizado en el año 2003 y que pasó en Covadonga siete de los años más importantes de su vida: aquí llegó como canónigo de la Basílica en 1906 y de aquí se fue en 1912, después de haber realizado en Asturias una importante función pedagógica y de formación para los maestros cristianos de la época que fue origen de la Institución Teresiana. 

Pedro Poveda comenzó su labor apostólica en el barrio de “Las Cuevas” de Guadix, en Granada, una zona marginal conocida por ese nombre porque sus habitantes, sin posibilidad de acceder a una casa, vivían en cuevas. Como joven inquieto, activo y preocupado por la educación y el bienestar, puso todo su empeño en que los habitantes de la zona, sobre todo los niños, tuvieran la posibilidad de acceder a una vida digna en la que no podía faltar la educación. Por ello, fundó la primera escuela del barrio, pero también un comedor y un ropero escolar para cubrir las necesidades básicas de los más pequeños. Su labor fue tan importante y valorada, que en 1904 fue nombrado “Hijo Adoptivo Predilecto” de Guadix y donde también le dedicaron una calle. 

Pero fue durante su etapa en Covadonga, “mirando a la Santina” como él mismo dijo, donde el Padre Poveda encontró el lugar perfecto para reflexionar, orar y escribir los libros que darían origen a la Institución Teresiana, una comunidad integrada por seglares con profunda vocación cristiana y educadora.

Importante labor pedagógica

San Pedro Poveda comenzó esta actividad en 1911 y trabajó de modo alternativo con un grupo de maestros jóvenes en Gijón y con un grupo de chicas estudiantes de Magisterio en Oviedo. Con los chicos de Gijón puso en marcha un Centro Pedagógico y una revista; con las chicas de Oviedo una Academia para estudios de Magisterio con internado anexo, para facilitar la estancia en la ciudad y proporcionarles los medios necesarios para su completa formación, en una época en la que había en España muy poco interés por la promoción cultural y social de la mujer. Y precisamente fueron las chicas las que respondieron con una acogida y una responsabilidad extraordinaria, hasta el punto de que Oviedo fue el lugar de lanzamiento de una serie de academias, residencias universitarias y centros pedagógicos que se extendieron con gran rapidez por toda España y posteriormente por toda Europa, Asia, África y América. 

En 1913 se trasladó a Jaén, donde fue canónigo de la Catedral, se hizo Maestro y trabajó como profesor del Seminario y de las Escuelas Normales. Fue también Decano de la Academia de Estudios Superiores, Director espiritual del Centro Obrero, miembro de la Junta de Reclusos y Libertos, Vocal de la Junta Provincial de Beneficencia, y socio de la Asociación de la Prensa y de la Real Sociedad de Amigos de País. En 1912 se había inscrito en la Unión Apostólica de Sacerdotes Seculares, de carácter internacional, a la que perteneció siempre.

En 1921 fue nombrado capellán real, lo que le obligó a residir en Madrid. Allí se dedicó también a consolidar la Institución Teresiana, que obtuvo aprobación pontificia en 1924 como “Pía Unión” (Asociación de Fieles). 

El próximo día 11, a las 18.00 horas, se proyecta en el cine Colón de Cangas de Onís “Poveda”, la película en la que se narra su vida y para la que este cine, que lleva años sin proyectar películas, se abre especialmente para la ocasión y cuenta con 500 butacas. La entrada es gratuita. 

El filme abarca la vida del fundador de la Institución Teresiana desde su experiencia en Guadix hasta su asesinato en Madrid en 1936. En Covadonga se rodó el fragmento de película en el que Poveda llega a Asturias y ejerce como canónigo de la Basílica, en un tiempo en el que la soledad le hizo recapacitar y le llevó a crear la Institución Teresiana. 

Crucifijo del que nunca se separaba Poveda, que se encuentra en Covadonga.

Oratorio que se encuentra en la Institución Teresiana de Covadonga.

Libros que pertenecieron al Santo.

Casulla con la que oficiaba misas Poveda, que se conserva en Covadonga.

Un Santu que se forjó en Covadonga
Comentarios