domingo 05.07.2020

Romillín: Pionero de las Escuelas del Ave María en Asturias

Francisca González Caso -maestra de Romillín- con sus escolares (sobre 1925).
Francisca González Caso -maestra de Romillín- con sus escolares (sobre 1925).

Gracias al empeño de Ángel Caso Pérez, la escuela de Romillín (Parres) se creó como una Fundación Benéfico Docente a finales del siglo XIX, y estaba basada en los principios pedagógicos del Padre Manjón.

Andrés Manjón y Manjón había nacido en la provincia de Burgos el día 30 de noviembre de 1846, sacerdote, pedagogo, canonista, escritor y catedrático universitario, fundador de las conocidas como Escuelas del Ave María que -en un principio- estaban dedicadas a la enseñanza elemental para niños marginados.

A lo largo de la vida del Padre Manjón se abrieron cerca de cuatrocientas escuelas de este tipo por todo el mundo, y ya en 1918 el proyecto “avemariano” estaba presente en treinta y seis provincias españolas.

Es bastante desconocida en nuestro concejo esta Fundación Benéfica de Romillín, a donde Manjón viajó personalmente en dos ocasiones.

En una publicación del Padre Andrés Manjón -ya en el año 1902- se puede leer textualmente: “Quiero señalar, al hablar de Romillín, que es un pueblo con dos escuelas y una ermita, levantadas en el campo por D. Ángel Caso (comerciante de Madrid e hijo de aquel pueblo), cuyo proyecto es que asistan a ellas los niños y niñas de los pueblos circunvecinos”.

Contaba José Comas en el periódico local “El Auseva” el 29 de mayo de 1929, hablando de Caso, que se preocupó sobremanera de elevar la cultura de los que habían sido sus convecinos

Ángel Caso tenía que acudir de niño desde Romillín a la lejana escuela de Cuadroveña, la única pública del concejo, pero vio que poco adelantaba y le pidió a su madre que le buscase otro maestro, y como en Villanueva había un cura nativo de Ribadesella llamado Jerónimo Pendás, allí lo envió y fue quien logró que el chico recibiese las más elementales nociones de Gramática, Caligrafía, Aritmética y Doctrina Cristiana, abandonando después  la casa paterna y colocándose en Madrid, donde consiguió una buena posición como comerciante.

Dice Manjón de este parragués que contaba con la sencillez de un niño y el amor y ternura de un hijo, y dejó escrito que cuando Ángel Caso era joven acudía desde su comercio de Madrid a ver a su madre siempre que podía y recordaba que -al verla salir de casa en otro tiempo, por la mañana temprano y andar un largo y penoso camino- le preguntaba: “Madre ¿dónde vas a estas horas?”, y ella le respondía: “Voy, hijo, donde tú irías si te dieran un duro…”.

Contaba José Comas en el periódico local “El Auseva” el 29 de mayo de 1929, hablando de Caso, que se preocupó sobremanera de elevar la cultura de los que habían sido sus convecinos. Sobre la ermita de San José de Romillín donde rezaba su madre levantó Ángel Caso la nueva que hoy conocemos, y pagó durante toda su vida la misa que en ella se celebraba cada domingo o día festivo, para lo cual abonaba al cura párroco 500 pts. anuales, señalando en su testamento del 17 de marzo de 1906 que así siguiese siendo durante la vida del párroco, Ceferino Fernández Álvarez, dejando a la voluntad de sus herederos que así lo siguiesen haciendo cuando falleciese el citado cura.

Un conflicto judicial se originó al fallecimiento del fundador Ángel Caso Pérez, desapareciendo un fondo existente para el sostenimiento de esta escuela, de modo que la maestra jubilada Francisca González Caso tuvo que recurrir al Ministerio de Educación Nacional, dado que llevaba varios años sin cobrar.

El domingo día 7 de abril de 1895 se había inaugurado la nueva capilla bajo el proyecto, dirección y gusto estético del cangués Bonifacio Garro Suárez, el cual también trabajó en la Basílica de Covadonga a las órdenes del arquitecto Federico Aparici; además, Garro fue el contratista de las obras de la nueva capilla de San Antonio, en Cangas de Onís, concluidas para las fiestas antonianas de 1903, con un presupuesto de 11.575 pts.

El maestro José Pedraces Cerra se trasladó a Granada para conocer directamente los métodos pedagógicos del Padre Manjón y desde la ciudad andaluza acudieron dos maestros a Romillín, donde se abrió la primera escuela de Asturias del Ave María. Otras escuelas asturianas siguieron sus pasos con maestros formados en Granada, como las famosísimas Escuelas de Arnao (Castrillón), inauguradas en 1913.

Apuntaba José Comas que a los oficios fúnebres celebrados el día 21 de mayo de 1929 en el Monasterio de San Pedro por Ángel Caso (fallecido con 78 años), había asistido una concurrencia como nunca antes se había visto, donde a cada lado del catafalco hacían guardia de honor los niños de las escuelas de Romillín, con sus maestros.

Un conflicto judicial se originó al fallecimiento del fundador Ángel Caso Pérez, desapareciendo un fondo existente para el sostenimiento de esta escuela, de modo que la maestra jubilada Francisca González Caso tuvo que recurrir al Ministerio de Educación Nacional, dado que llevaba varios años sin cobrar.

Agradezco a Carmen Díaz Fernández, de Arenes, la mucha información que me ha facilitado sobre este tema, procedente de sus archivos familiares.

El día 2 de enero de 1967 se reunieron en Junta Parroquial los vecinos de Arenes, Romillín y Las Caserías de Pandeaguilar y acordaron ceder los terrenos para construir una nueva escuela mixta en Romillín a cargo de la Diputación Provincial, escritura de cesión firmada por el Ayuntamiento de Parres.

El terreno tenía nueve áreas y lindaba con la capilla de San José, casi en el mismo lugar donde habían estado las primeras escuelas asturianas del Ave María, fundadas por Ángel Caso Pérez.

Francisco José Rozada es el Cronista Oficial de Parres

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