“Hay dos maneras de dejarse engañar. Una es creer lo que no es cierto; la otra negarse a creer lo que es verdad” (Soren Kierkegaard (1.813-1.885) Filósofo y Teólogo).
Los Hermanos Álvarez Quintero eran, allá por los inicios del siglo XX, unos autores de piezas cómicas de teatro con muchísimos galardones, entre otros Hijos Predilectos de Utrera y Sevilla, así como adoptivos de Málaga y Zaragoza. Encima y para más inri, miembros de la Real Academia de la Lengua.
Resumen de los resúmenes: unos comediantes de lujo, cientos de veces galardonados. Entre su múltiples obras está “LAS DE CAIN”.
Aquí quería llegar yo. El justiciero y juez por oposición, no sé si a España o a los partidos políticos que no son de su condición; junto con el “simpático” y siempre fugado (como buen gallina que es) Carlos Puigdemont, nos están haciendo pasar las de Caín, este par de singulares sujetos, pretendiendo representar estos días, una especie de la gran obra de Los Quintero: “LAS DE CAIN”.
Y escribo esto porque, gracias a estos singulares personajes, España es el hazmerreír de toda la Unión Europea y otros países allegados.
Vamos… que si los ingleses marcharon de la Unión Europea y ahora están pasando LAS DE CAÍN, gracias al Justiciero y al Gallina, quieren hacernos pasar LAS DE CAÍN al resto de los Españoles.
Muchos, millones de Españoles –desgraciadamente–, están en el umbral de la pobreza. Porque para supervivir gentes como las antes referidas precisan miles de esclavos.
Claro está que los profesionales de la política –nada cómicos– siempre ocupando su supuesto gesto de honestidad y seriedad, ya que de eso cobran los sueldazos que les pagamos entre todos ya tienen “teta” de dónde tirar.
Pretenden ser actores que representaban la obra de los Hermanos Álvarez Quintero, una sátira para elementos tan sinvergüenzas como los antes definidos.
Muchos, millones de Españoles –desgraciadamente–, están en el umbral de la pobreza. Porque para supervivir gentes como las antes referidas precisan miles de esclavos.
Son unos caraduras de nula catadura moral y que pretenden llevar a España a la ruina mientras ellos se forran.
Nota:
O más bien dos notas.
1.- La semana pasada omití sin darme cuenta a los políticos europeos. Escribiré de ellos porque es injusto escribir de políticos locales, cuando los alcaldes reciben millones de euros de Europa, para hacer cosas en su concejo. Tengo mucho contacto con un político de verdad, que está en Bruselas y lucha por Asturias lo que no está escrito en los papeles. Y para más inri, tiene su carrera universitaria terminada y un puesto por oposición en el Banco de España. Es un político que disfruta y lucha por Asturias. Es de los míos. Amadísimos parroquianos ya les contaré.
2º.- Un funcionario jubilado tuvo la amabilidad de corregirme, y de forma muy educada, mi equivocación en los desahucios. Si te ocupan tu vivienda, incluso tu segunda vivienda, en menos de 24 horas recuperas tu casa y el “okupador” puede visitar la trena.