Opinión

Cuando mueren dos Reyes

No le escribo hoy –amadísimo parroquiano– de reyes de esos que roban y no les pasa nada de nada. O de otros muchos más reyes singulares que todavía siguen reinando por el mundo. Inútiles– útiles, para mucho cortesano que se forra a costa del Monarca correspondiente.

Pero hoy me refiero al Señor Don Santiago Pendás García, persona muy unida a mi  difunto padre, Carlos Márquez Argüelles Meres, ambos abogados de profesión.

Pero hoy me refiero a un “Rey”, bautizado en aquella columna  de tono jocoso que se publicaba en estas páginas y firmaba JULIA RODÉS. Vamos… un “Hola” sin pretensiones. Pero muy leído por la parroquia.

Hoy  con gran pesar, mi amigo Santiago Pendás García ya no está entre nosotros, lo cual me privará de habituales charlas con un hombre muy listo

Un día, frente al ayuntamiento de Cangas de Onís y en presencia de mi mujer, vino de muy mal humor  Santi Pendás y me espetó:

«Oye Borja, tú sabes que yo siempre fui amigo de tu padre, que trabajamos juntos y por lo tanto estoy hasta los “mirlitones” de que cada semana la gente que se cruza por la calle o tomando algo comenten ahí viene el Rey de la noche» como Julia Rodés lo llamaba en su leída columna.

En ese momento le dije a Pendás: «el Rey de la Noche murió».

Nunca me imaginé que la  bobadina  del Rey de la Noche le molestara tanto.

Pasados los años siempre que nos veíamos, recordábamos aquel “entierro” del Rey de Julia Rodés, dos personajes ficticios pero que en aquellos tiempos daban “vidilla” a EL FIELATO.

Hoy  con gran pesar, mi amigo Santiago Pendás García ya no está entre nosotros, lo cual me privará de habituales charlas con un hombre muy listo, a quien desde su partido del alma  –Partido Popular– lo desprestigiaron, e incluso para hacerle más daño (que maldito le hicieron) lo “expulsaron de España” y lo mandaron para la embajada de Suiza, en un cargo de alto funcionario.

Cherines, la incombustible profesional vividora de la política  (1983-2023), con chófer incluido durante  muchos años, fue la encargada de tal tropelía, para quitárselo de en medio, según me comentó en más de una ocasión Pendás.  

Luego Santiago pasó a Foro Asturias (del golferas de Cascos, pleitos incluidos) y por los pelos no ganó a Pepín el actual alcalde, al que le puso las cosas complicadas en los inicios, pero luego Pendás fue un gran colaborador con el alcalde y se retiró de la política tras pasar aquella legislatura. Hubiera sido un excelente alcalde y muy preparado, tanto en su formación de abogado, como su experiencia en puestos importantes.

Siento que a un Rey – a quien había matado hace décadas– hoy lo tenga que despedir con tristeza.

Aprovecho esta tribuna para mandarle un fuerte abrazo a su familia.