Opinión

El director

“El Director”, es la cabecera de un podcast del excelente periodista y ex director del diario El Mundo, David Jiménez (duró un año en el cargo, precisamente por ser un  excelente periodista, que no se vende a nadie).

Hecha la introducción, explico hoy la inmensa e intensa labor del director del Parador de Cangas de Onís, en San Pedro de Villanueva: Ignacio Bosch el hoy director del Parador, empezó en el año 2013 como máximo responsable de esta singular instalación hostelera.

Tras obtener su licenciatura en Turismo, entró en Paradores Nacionales de prácticas en la sede central. Después de un tiempo prudencial haciendo labores de marketing, diseñando folletos y otras tareas, debió de pensar:

Ahora es tiempo de ver si la teoría la sé llevar a la práctica. Y así, en el año 2013 se hizo cargo de nuestro Parador, tan criticado en sus inicios allá por el año 1998, por todos los hosteleros de Cangas de aquella época, que como visionarios tenían lo justo.

Pasadas décadas, estos “criticadores” se dieron cuenta de la importancia que supone tener una instalación de este tipo, englobada en la Red Nacional de Paradores de Turismo.  

Pero vuelvo al director del Parador, que cumple con su cometido de una manera magistral.

Ya en el año 2020 (en plena pandemia) se hizo una reforma integral de la zona de restaurante, junto con la cubierta ajardinada. Pero antes ya había puesto en orden toda la parte de las habitaciones del ala de nueva construcción, que buena falta tenía. De aquella, en el año 2018 se renovaron todas las habitaciones, instalaciones eléctricas y saneamiento, de esa parte del Parador.

Ahora se acometen unas obras sumamente necesarias y que, encima, son buenísimas para la conservación del monasterio, que se estaba hundiendo.

Entre pitos, flautos y Baldomeros, en esta última obra consigue un  millón y medio de euros, para mejorar “su” Parador. Pero para el director Ignacio Bosch (no el del Podcast David Jiménez, ex director de El Mundo), las obras son una parte importante y necesaria. Como es un profesional  que le ronca el mango, obtiene para “su” Parador dos galardones en diferentes años, como el Mejor Parador de España, y eso que, por no tener, no tiene ni piscina y no digamos campo de golf. “Algo tiene el agua cuando la bendicen”, decía un docto en otros tiempos.

Otra cosa que Bosch siempre tuvo y tiene en cuenta es la cultura.  De la mano de mi vecina de Fíos que ya no está, Dulce María Prida, organiza durante todo el año unas jornadas, en unión con la Universidad de Oviedo. Hoy, la biblioteca del Parador y escenario de esas jornadas, lleva el nombre de Dulce María Prida, una gran mujer que se esforzó y ayudó lo que no está escrito en los papeles para que esos encuentros culturales tuvieran y tengan la altura de miras de hoy.

Y ya para rizar el rizo, Ignacio Bosch cuida de forma especial todos los quesos de nuestra excepcional mancha quesera  asturiana. Por eso, no es de extrañar que allende nuestras fronteras, en la XXXIII Feria de los quesos Artersanos de Asturias en la Foz de Morcín, fue nombrado “Quesero Mayor de Asturias” en el año 2023”.

Eso sí:

La actividad turística es el principal motor económico del municipio y alrededores,  y se podría vivir diez veces mejor, pero para ello hay que buscar personas con conocimientos y preparación, tipo la del director del Parador.

Vamos, un Ignacio Bosch que dirigiera una Sociedad Mixta de Turismo en la zona, que hoy los alcaldes no saben hacer y los hosteleros junto con comerciantes, no se dan cuenta de lo que eso supondría para sus negocios. Serían mucho más ricos –captando millones de euros en recursos–  y viviendo mucho mejor.

Pero cada uno da para lo que da, así estamos.