martes. 28.06.2022

¿Estamos preparados para el apagón?

El pasado sábado Carlota y yo fuimos a Poreñu (Villaviciosa), un pueblín con una actividad Cultural que ya la quisiera yo para el mío. Dicho sea de paso, lo intenté en mi pueblo adoptivo, Fíos, adaptando el local de la Escuela; poniéndole biblioteca; pequeño bar e invitando a dar conferencias. Hasta poniendo hace más de tres décadas una televisión de mi propiedad, que robaron. Pero en Fíos,  –me parece que seremos 20 vecinos–  son muy suyos. En mi caso, era de afuera y vivía en una maravillosa casa. La envidia es un mal asunto y seguro que siguen en tal asunto, pues sigo viviendo en el mismo lugar.  Los propios vecinos lucharon por cerrar La Escuela de Fíos y hasta que no lo consiguieron no pararon. Hoy, tres décadas después, no hay un centro para reunirse los vecinos, donde tomar unas sidras, echar una partidina a las cartas o al parchís. Escuchar a gentes interesantes en diferentes charlas y conferencias. El chigre, como en la mayoría de los pueblos cerró y hay muy pocos pueblos como Poreñu, con una capacidad cultural tan estupenda, lo que seguramente les llevó a ser Pueblo Ejemplar de Asturias en 2017. Una gente encantadora y con algunos que hablé muy bien formados.

El motivo que nos llevó a Poreñu fue ver a una Periodista, compañera, amiga  que junto con Susana Peruyera (exdirectora de este su Periódico) son para mi las mejores Periodistas de Asturias.  Isolina Cueli de la Llera, de Priesca (Villaviciosa) daba una charla sobre un tema muy interesante y que poca gente se lo cree.

Eligió un asunto que parece de Ciencia Ficción, pero es tan real como la vida misma: ¿Estamos preparados para el apagón?

Definamos qué es tal cosa, y luego veremos lo que dicen los doctos eruditos en la materia y los ignorantes políticos, que en su mayoría van con los de la feria y vienen con los del mercado.

“El Gran Apagón” es el corte de suministro de electricidad durante un tiempo, por sobrecarga de las líneas o porque el sistema no da para más. Importantes doctos de diferentes países nos dicen a las claras que esto que parece ciencia ficción, puede ocurrir más que seguro y en muy poco tiempo. Gobiernos serios y con gente más formada, como puede ser Austria o Alemania, ya avisan a la ciudadanía que deben de tener en casa víveres para más de tres  días, linternas, cargadores para móviles a pilas, etc., etc. con lo cual ahora es muchísimo más probable, que tal asunto ocurra y a no mucho tardar.

Otros doctos eruditos, aseguran que va a haber gran escasez de alimentos y que los precios de los mismos se van a disparar. Así, Mario Draghi (ese docto mandatario de la Unión Europea) dijo hace poco tiempo que nos “enfrentamos a una crisis alimentaria de grandes proporciones”. A eso añadamos, que con el apagón no funcionarán las tarjetas de crédito, ni las gasolineras ni nada de nada. ¿Y entonces qué hacemos?

Pues aunque les parezca extraño, habrá que retroceder unos 40/50 años, cuando en Taramundi y en muchos más pueblos de la Asturias rural, no había luz. Y la poca electricidad que había, se cortaba cada dos por tres. Eran tiempos de la linterna de petaca, con unas pilas cuadradas y que la juventud de ahora ni sabe lo que es. Pues ya lo saben, volveremos a esos tiempos, porque con tantos humos y fertilizantes en el campo, nos estamos cargando el mundo. El agua, un bien escaso y que en Asturias de momento abunda, aunque con tantos pesticidas (se utilizan mucho para el maíz y las pomaradas) también se terminará. Así que volveremos a la linterna, el azadón y a doblar el llombu. Pero, y ahí está el pero: cómo se van a alimentar en las ciudades. Mal, o viniendo a robar a los pueblos. Y en los casos más leves, volveremos al trueque, para la juventud  el asunto del trueque, es por ejemplo cambiar aceite por patatas; harina por manzanas,  y mil cosas más, por citar ejemplos manidos. Como la desbrozadora municipal no tendrá mucho gasóleo (en EEUU ya se raciona), habrá que volver a la sextaferia pa limpiar los caminos.

Cierto es, que tenemos muchas más infraestructuras, agua en las casas (no crean que esto ocurría en todas hace 50 años); cables que pueden traer la luz cuando no esté cortada y cosas así.

Y así nos marchamos de ese Pueblo Ejemplar de Asturias en el año 2017, donde saben de sobra cómo hacer en el caso de un más que posible apagón. Marchamos encantados y habrá que volver.

Se me olvidaba: también estaba el alcalde, que para mi más que alcalde es un gran gestor a sueldo de saldo. Trae millones de euros para su municipio y no creo que gane 40.000 euros al año. A los vecinos de Villaviciosa les sale el alcalde a precio de saldo.

¿Estamos preparados para el apagón?
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