viernes. 19.08.2022

Incendios, otra visión

Decía el otro día el Presidente Barbón, buen rapazón y con muy buena intención, que se pondría muy duro con los de la “cerilla”, esto es: con los que prenden los montes. Pobre Barbón, en este momento le mato su ilusión. El problema no es de quien quema el monte, sino por qué lo quema.

Intenté sin fortuna saber cuanto le dedicaba el gobiernín al asunto de los bomberos. Pero como sigo siendo piloto si sé un dato aproximado, sobre el que intentaré explicar la otra visión de los incendios. Una hora de helicóptero cuesta unos 1.300 euros. Ahí está el quid de la cuestión, señor Presidente.

Con su experiencia y la licenciatura de derecho, como mucho sería a día de hoy un pasante de abogado. Ser alcalde de Laviana, con pasta a porrón, lo es cualquiera.

Pero le escuché hace unos días referirse a su Vicepresidente, después de haber tomado el mando  durante su enfermedad Covid, hoy seguramente uno de los mayores problemas a los que se enfrenta su gobiernín. Dijo que Juan Cofiño era un fenómeno, que lo hacía de maravilla, que si tal o si cual. A Juan, le sobra lo que a usted le falta: experiencia. Cofiño picó muchos pleitos y trabajó en grandes empresas. Eso, alma cándida, ni le tocó a usted de Presidente, ni le tocará en años. Lo primero que tiene que hacer es aprender, para abandonar la pasantía y ejercer de abogáu. Eso lleva tiempo y mucho empeño. No vale con echar arengas a los clientes según entran por la puerta del despacho. Cofiño podría ser su padre, pero dejemos de dar tanto protagonismo al de Parres, que fue ganadero, carnicero, abogado, consejero y unas cuantas cosas que a usted señor Presidente le quedan muy, pero que muy grandes.

Asturias, según  diarios especializados es un desastre, y a usted se “la meten doblada” todos los días. ¿Qué miento? Ahí tiene el lobo de la ministra Teresa Ribera; Alcoa de la ministra Reyes Maroto. Hasta le “afanan” cuadros en Cudillero y ni se entera. Así que la primera cosa que debe de hacer señor Presidente es aprender, para luego hacer. Insisto: está usted en la pasantía y quiere pero no sabe, picar pleitos importantes, como los descritos.

Me pierdo y vuelvo a los incendios. No y mil veces no. La solución no pasa por meter en la trena al de la cerilla. Un individuo que poco tendrá que perder y que le importará un bledo todo este asunto de los incendios.

Con lo que cuesta una hora de helicóptero, tendrá usted para pagar un jornal pistonudo a un vecino que deberá cuidar el monte, porque con una buena actuación, que a día de hoy no existe, Asturias no perderá como las minas, centrales térmicas, Alcoa....

Meta usted cabras en todos los montes, pague en vez de horas de helicóptero de incendios, horas de trabajo para los coterráneos; apóyese en grandes lácteas como Central Lechera, no para subir el precio de la leche (en Cabrales ronda el euro por litro), sino para hacer un campo próspero y no la ruina que están construyendo. Haga usted un sector con futuro, que lo tiene. Y déjese de “bombillazas” tipo las de ser duro con el de la cerilla.

Casi cuando usted no había nacido, Juan ya era Presidente de UCA y de eso sabe mucho. El “nuevo ganadero caprino”,  el que cuidará que los montes no se quemen, producirá excelentes cabritos a degustar en los restaurantes del sector terciario. El único que hoy apenas funciona, en una Asturias que agoniza. Haga que el de la cerilla cobre una “horilla de helicóptero” cuidando el monte y a las cabras que usted le proporcionará.

Aproveche usted lo poco que queda en Asturias, como el sector primario, que el resto muere solo. Arcelor, que tanto usted cuida, tiene una caxigalina de empleados frente a Alimerka, de capital Asturiano, que vende carne Asturiana y seguramente los cabritinos de esa poco probable nueva ganadería que usted debería potenciar para que el monte no se queme. Ya sabe Presidente que la cabra, siempre tiran pal monte.

Concluyo con las palabras que dijo  Cristina Santín Nuño, investigadora del CSIT y especialista mundial en incendios forestales. Seguro que esta rapaza no está de pasante de nadie. Actúa, viaja, escribe y sabe de lo que usted está pez. Ella dice en diario regional.

“Los incendios son un problema social en Asturias; hay que dialogar sin demonizar”.

La poca industria que quedará en Asturias tipo Astrurfeito, Daniel Alonso o Gondán, nunca podrán generar tantos puestos de trabajo como en el monte. Y de paso cuidarán de una Asturias muy necesitada de ello.

Señor Presidente y con el mayor de los respetos: usted tá pa pasantía, no para abogáu. Hágame caso, de pasante, señor Presidente, de pasante.

Como en lo de la informática, aplicaciones y demás, los rapazones como usted saben la hijuela, lea este enlace y verá lo que usted ya sabe y que se nos está viniendo encima:

“Asturias: la lenta agonía de uno de los motores de España”

Incendios, otra visión
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