En Galicia, el castellano es la lengua más hablada después de los trabajos realizados, por estas fechas, por el Instituto Gallego de Estadística (IGE)
El día 11 de octubre del corriente, el IGE confirmó que solo el 45% de los gallegos hablan el idioma implantado e inventado en Galicia –el nuevo gallego unificado– y que el 55% restante hablan el castellano.
Pero lo interesante es que el Instituto Gallego de Estadística, decía, en el año 2019, que la población de Galicia hablaba el 48% la lengua inventada por los popes de aquella Galicia atrasada, que se gastaban millones de euros en estas cosas tan curiosonas.
El estudio, obviamente, es largo y complicado de entender. Pero a mí lo que me parece más interesante es que estos datos de la comunidad vecina, corroboran lo que escribía la pasada semana sobre el bable.
Que no nos quieran engañar, como lo hicieron cuando hace meses nos pararon todas la ITV, por necedad de la Consejera Roqueñí, la misma que ahora nos enteramos que no tiene seguros en la planta de residuos de Asturias, Cogersa. Y ahí continúa tan tranquila, sin un mínimo de dignidad.
No entiendo cómo una universitaria, ingeniera de Minas y mil historias más, actúa de esta manera. Esta señora pasó por la Universidad, pero la misma no pasó por ella.
Y lo peor es que el presidente Barbón consiente y consiente. Al señor Zapico, de Izquierda Unida, le deja el señor presidente hacer y, con la misma dignidad que Roqueñí, ahí sigue tan pichi.
En el caso de Zapico es, si quieren, más normal. La Universidad no fue su nicho de conocimientos.
La ingeniera Roqueñí, la misma de las barbaridades de las ITV y mil desgracias más, ahí la tenemos tan pichi.
Concluyo:
«Cuando las barbas de tu vecino, veas quemar, pon las tuyas a remojar».
Y la ilustre Consejera de Cultura ¿qué dirá? Supongo que verá dónde debe estar el chollu del bable, en una realidad asturiana que debería incidir muy intensamente para que los niños de les escuelines se inicien en el aprendizaje de lenguas útiles y no inventadas. El inglés podría ser una de ellas.
A mí déjeme que siga llamando jachu al hacha de cortar leña, cuando estoy ubicado en Cangas de Onís, y fachu cuando ando por Arriondas, si no le da más. Y digo Arriondas, no Les Arriondes...