Opinión

Los otros políticos

A los políticos, desde mi óptica personal, los divido en tres agrupaciones: los nacionales, los autonómicos y los locales.

A las dos primeras clases los enclavo en insultones, faltones y que les importa un bledo la ciudadanía, para ellos súbditos.

Los otros políticos, de los que hoy escribo, son los locales que, en consonancia con la dimensión y población de sus “dominios”, son los verdaderos políticos. Gente cercana que sabe que, en caso de armarla gorda, pueden recibir unes bofetaes, esos que los vulgares y el pueblo llano de Asturias denomina como unes hostiuques.

Hoy escribiré de los políticos locales que mejor conozco, que por regla general son unos señores siempre preocupados por lo mejor para sus administrados. Nunca súbditos.

Empezaré por una señora que me llama mucho la atención. Miento: por una pareja de alcaldes de Ponga y Llanera, a quienes les caracteriza trabajar para sus respectivos vecinos.

Marta, que es la alcaldesa de Ponga, cogió  un ayuntamiento con un recado de dos millones de euros que le dejaron  los dos anteriores alcaldes, que desde entonces no han parado de entrar y salir en los juzgados.

Hoy ella lo rebajó a 200.000 y haciendo muchas cosas por su pueblo, que podría ser la comunidad de vecinos de muchísimos edificios de viviendas de Oviedo o Gijón, donde los vecinos muchas veces superan los mil, frente a los 571 de todo el Concejo de Ponga.

Gobierna la alcaldesa de Ponga en mayoría y con una oposición que ejerce de “justiciera”, pues como dialogan poco deben de querer aumentar la deuda a niveles anteriores, porque el PP es muy dado a abogados y juzgado y de paso para aumentar la deuda otra vez, en gastos judiciales. Unos insensatos.

Marta consiguió llevar a todo el Gobierno de Asturias para que celebraran el Consejo semanal en Ponga y, ya que estaban allí, contarles los problemas de su concejo. Principalmente los “recados” que les dejó Calín, como se llamaba el anterior alcalde al que sucedió su correligionaria, Mercedes Traviesa.

Dejo las golfadas y paso a escribir de un chavalín alcalde él en capital de España en otros tiempos.

Al alcalde de Cangas de Onís, lo que más le gusta es que lo llamen Pepín y lucha a su manera por ser el mejor destino turístico del norte de España. El hombre hace todo lo que sabe para lograrlo y será alcalde de Cangas de Onís, mientras le dé la gana, a no ser que arme una gordísima. Tiene que “penar” a un concejal, abogado él, que todo lo judicializa. Él es abogau y el amu de su cayau. Pues na nin Pepín a gastar perres en abogaos, pa dar por el gusto al concejal creo que de VOX, que haciendo honra a su profesión, no sabe  dialogar. pleitea y punto.

Estos dos alcaldes son ejemplo de políticos cercanos, como lo son otros muchos alcaldes de la Comarca, preocupados por el futuro de sus vecinos, a los que ven cada día y a quienes resuelven sus problemas. No se me enfaden muchos alcaldes que uno conoce. Hoy me fijé en Ponga y Cangas, una del PSOE y otro del PP.