Opinión

El golpe de estado no les salió

Antes para dar un golpe de Estado hacían falta, pistolas, tanques y fuerza bruta militar.

Los tiempos cambian. Ahora solo hace falta una pandilla de jueces afines a la causa con cara de gravedad y listo.

¿Que miento?

Ahí van unos ejemplos para refrescar la memoria de algunos que simplifican las cosas y dirán: ya está el rojo de Borja, escribiendo.  Lo que ocurre, es que el “rojo” de Borja (con mi abuelo asesinado por los rojos y mi tío que corrió igual suerte) lee el ABC, La Razón y El Mundo. Ya que estamos, toca Público, eldiario.es  e Infolibre, periódicos de tendencias de derechas e izquierdas.

A los Populares de Feijoó les podría venir bien el golpe de Estado sin pistolas ni cañones.

Pero a la vez veo  muchos documentales sobre la barbaridad de la guerra incivil de España, mayor causante de los nuevos golpes de Estado.

Recuerden unos Jueces ILEGALES del Consejo General del Poder Judicial, que lo saben más que de sobra, pero a los suyos no los juzgan y a los de la patria contraria los abrasan.

Son los que permiten que no sepamos quien es “M.” [Rajoy] (hay que tenerlos muy grandes), porque esa “M.” puede ser: de Mariano, Mengano o de la Mierda que algunos  esparcen.

Voy a poner unos ejemplos prácticos:

El expresidente de Portugal Antonio Costa dimitió por dignidad y, pasados los meses, los jueces decidieron que nada había. Mientras, la derecha ocupó el poder y ya ocuparán a los jueces en tareas diversas.

Ahora un juez llama a pasar por el juzgado a la esposa de Pedro Sánchez y dentro de unos meses (cuando finalice la instrucción no militar), dirán los togados que todo por lo que se había admitido a trámite era mentira.

Podemos, Colau, Oltra... el uso político de los tribunales antes del caso de la mujer de Pedro Sánchez es evidente.

¿Y qué demonios hicieron los jueces con toda esta gente?. Pues investigarlos, juzgarlos, que pase un buen tiempo en la instrucción (no militar, pero parecido)  la de los jueces. Y al final eran “santos barones” que no habían hecho nada de nada. Mientras, tanto la Comunidad Valenciana “nos las quedamos” dirían el Partido Popular y Vox.

Ahora le toca a la esposa de Pedro Sánchez donde un fabuloso juez, sin despeinarse un pelo y en total acuerdo de los JUECES ILEGALES DEL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL, la llama a pasar por los juzgados y dentro de unos meses (cuando finalice la instrucción no militar), dirán los togados que todo por lo que se había admitido a trámite era mentira.

Pero mientras tanto, a los Populares de Feijoó les podría venir bien el golpe de Estado sin pistolas ni cañones.

Cachis en la mar: les salió mal. Pobre Cuca Gamarra, que vale igual con Casado que con Feijoó. Que chica más audaz y profesional de la política.