Opinión

El periodista Graciano García

“Feliz día de tus Premios. Hoy, más que nunca, que la cultura sea noticia  es un rayo de esperanza en un mundo de corrupción, odios y guerras”, Merce Méndez (Cangas de Onís).

El periodista Graciano García, condecorado hace 15 años con la Cruz de la Orden de Carlos Tercero, máxima condecoración civil de España y, siendo director emérito vitalicio de la Fundación Princesa de Asturias, vio como este año  Valdesoto, en Siero, consiguió al fin su más que merecido Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias.

Llevaban presentando su candidatura desde hace 20 años. Los cinco últimos años de  Graciano García como director de los Premios por él creados, no me entendió cuando le hablaba de Valdesoto.

Como director de EL NORA, hoy FIELATO/ELNORA, le expliqué en varias ocasiones la importancia y lo que aporta a Asturias, Valdesoto. Durante los quince años posteriores al 2010  y, ya siendo director emérito vitalicio de los Premios Princesa de Asturias, seguramente le di la “matraca” con el asunto de Valdesoto unas cuantas veces, pero en esos tiempos él debía de mandar en los Premios, lo mismo que yo ahora en el FIELATO/ELNORA: muy poco. Hoy compartimos,  Graciano y yo, la distinción de fundadores y punto.  Por no llegar y, en mi  caso particular, no llego ni a director emérito ni nada de nada. Me alegro. Soy Fundador –como el coñac–, de los periódicos antes mencionados.

A lo que vamos:

VALDESOTO ya es Premio Pueblo Ejemplar de Asturias, que era de lo que se trataba. No pude estar presente, porque a mí eso de  las acreditaciones periodísticas; tiempo frío; paraguas y demás parafernalias, no me gusta nada de nada. Ya está uno muy mayor para tales asuntos.

Pero seguí los Premios y vi cómo se partían de risa, sus Majestades, princesa, presidente del Principado y otros muchos más que allí estaban, al escuchar al componente del grupo Les Comedies de Valdesoto cuando, y de la mano de Lucas Rodríguez, esti pedíai la mano de la princesa al rey.

Los de Valdesoto se esmeraron como es costumbre y tuvieron una idea fantástica al utilizar una rueda de molín para colocar la placa de reconocimiento como Pueblo Ejemplar. Seguramente alguno de los de Valdesoto pensó que lo de la rueda de molín venía muy al caso, pues los de este maravilloso llugar nun comulguen con ruedes de molín.

Otra cosa que no puedo dejar pasar de largo es la representación, en el recinto de la entrega del Premio, de la salida del Rally de Valdesoto. Los Rallys nunca le fueron ajenos a los de Valdesoto y siguen teniendo la mejor prueba de regularidad en Asturias.