Dionisio Peón fue un periodista, escritor y poeta de Cabranes, hoy injustamente olvidado. No fue olvidado por sus paisanos del Club Cabranense de la Habana, asociación creada en 1912 en el Cerro, que le dedicaron un busto ubicado en los jardines del hospital de la Quinta Covadonga (centro de salud de la Asociación de Dependientes, hoy llamado por el régimen Salvador Allende), muy cerca de la capital cubana.
Nacido en Carabañu
Peón Cuesta nació en la localidad de Carabañu en 1860, hijo de Manuel y Rita. Realizó sus primeros estudios en Viñón. Tras una breve estancia en Sevilla y Madrid emigró a La Habana (Cuba). A los 16 años empezó a trabajar, desde abajo, como repartidor de pan y empleado tabaquero. Tenía un tremendo deseo de aprender y superarse a sí mismo. Se casó con la madrileña Elvira Ardavín. Ocupó puestos de responsabilidad en el Banco Español de La Habana, del que llegaría a ser consejero, en el Centro Asturiano de La Habana, y en la Quinta Covadonga.
Defendió los derechos laborales de los empleados del comercio. En 1887 publicaba unos artículos en la revista El Progreso Mercantil, en que abogaba por el descanso dominical de dichos empleados.
Organiza un homenaje a Salvador Rueda, con quien mantiene correspondencia. En 1906 publica una poesía, de las varias editadas en el Eco de Cabranes, dedicada a Carabañu, en el que cita su casa natal. Se titula ‘Intima a Carabaño’:
En las laderas, muy soleado,
cual si del frío tuviera miedo,
en sus encantos arrebujado,
muy silencioso, quedo, muy quedo,
está mi pueblo, mi pueblo amado (…).
En otro poema cita a su madre, recién fallecida en su casa de Carabañu, en 1903.
El Eco de Cabranes
La existencia de un periódico de referencia en Cabranes es visto con gran satisfacción por Dionisio. Es una estafeta en la que depositar información del concejo desde el otro lado del Atlántico y viceversa. En los primeros años del siglo XX escribe una carta en la que no aconseja emigrar a Cuba, después de la pérdida reciente de la guerra.
Cita también una polémica que al parecer surgió por la publicación de un artículo literario en el que se identifica a Dionisio con un indiano llamado Xil de la Tenada, pero él se identifica con el personaje: «Es una prolongación de mí mismo. Es el espíritu de la la aldea, el alma de la quintana, el diablillo sutil, el saltahuertas, trepador de árboles y pescador de nidos (a despecho de Álvarez de la Villa, gran protector de pájaros)».
Fallecido en 1923
En otro momento se muestra contrario a la proliferación de asociaciones o clubes cabranenses de emigrantes: Club Cabranense; Asociación de Villaviciosa, Cabranes y Colunga; Unión Cabranense… El defendió a los cabranenses en solitario.
Su muerte ocurrió en 1923. Su cuerpo fue velado en el pabellón Asturias (según J.A. Mases), de la Quinta Covadonga, por una guardia de honor de la colonia española. De todas formas no se sabe con certeza cuándo fue la ubicación del busto de bronce. Figura como escultor un conocido artista bilbaíno, Manuel Pascual, fechado en 1936, si bien en otro sitio figura 1937. Fue realizado en el conocido ‘Taller Vulcano’ de La Habana.