Opinión

El absentismo empresarial

Estaban muriéndose en accidentes de trabajo un número demasiado importante de trabajadores cuando para María Calvo, la presidenta de la FADE, los empresarios de la región, lo prioritario era controlar el absentismo laboral en Asturias que hace perder muchas horas y tiempo de producción.

Indudablemente, la presidenta de la patronal no tuvo su mejor día en materia de comunicación y podría haber tenido más sensibilidad con sus curritos y una mayor capacidad de comprensión humana que, por cierto no rectificó, pero a veces la falta de filtros del personal denota su verdadera personalidad.

Los sindicatos y los responsables de la seguridad en el trabajo llevan clamando al cielo por el cumplimiento de las normas básicas de protección que cuestan muchas vidas en Asturias, para que determinados empresarios miren para otro lado.

Es absolutamente perentorio que las autoridades de esta región en materia laboral vigilen de forma intensiva los cumplimientos de las normas en materia laboral  y sancionen con contundencia las carencias existentes en este ámbito para que se disipe sin ambajes cualquier atisbo de absentismo empresarial.

Y la falta de presencia en el trabajo de muchos curritos vamos a tratarlo sin demagogia y estudiando sus verdaderas causas porque a lo mejor determinado absentismo laboral tiene que ver con las malas praxis de trabajo en determinadas empresas que ponen en peligro la salud física y mental de los trabajadores.

En su egoísmo cortoplacista, María Calvo propugna que sean las mutuas, que dependen de la patronal, quienes decidan sobre las bajas y las altas de los empleados, en vez de los médicos de la Seguridad Social, con lo de actitud  inconsciente supone para todas las partes.

Tendremos que recordar el ejemplo del conductor de autobús que se estrelló en Avilés porque la mutua no le dio opción a coger la baja por un problema epiléptico y una jueza tuvo el cuajo de condenarle como si el problema neurológico fuera suyo y de su única exclusividad.

Ya está bien de apostar por criterios de corto plazo y no coger el toro por los cuernos de la seguridad laboral y del absentismo en las empresas. Porque esa estrategia es un cáncer para los trabajadores, pero también una pesada losa para el éxito empresarial.