Opinión

Tomé cimienta las cuentas de la izquierda

Pues ya tenemos proyecto presupuestario para Asturias que pronto verá la luz en la Junta General del Principado y su contenido irrita por igual a los empresarios, a la derecha política y social y a La Nueva España, lo que parece una garantía suficiente de que las cuentas pactadas por la izquierda regional circulan por la dirección correcta y que serán beneficiosas para la mayoría del personal.

Como siempre, son los impuestos el tabú que impide a los adversarios del proyecto presupuestario dar su visto bueno y es que el coro anti tributario manifiesta en todo momento su rechazo a que se tenga que pagar la sanidad y la educación de los asturianos y, sobre todo, que se eleve el porcentaje para la tributación a los que más poseen, como es habitual en las propuestas de la izquierda.

En esta ocasión, se añade un aguijón más a los que no les gusta aflojar la mosca para preservar los servicios públicos, que es la tasa turística, una propuesta de la diputada no adscrita, oficialmente en las listas de Podemos, pero descabalgada por la nomenclatura morada, Covadonga Tomé, que ha formado un grupo denominado Somos para definirse como un ariete más de los progresistas de la comunidad autónoma.

En un principio, la negociación sobre esta tasa parecía algo encallada porque algunos partidos pretendían que fuera una decisión estrictamente municipal y no autonómica, como pretendía Covadonga Tomé. Teniendo en cuenta que, si determinados concejos la implantaban y otros no, iba a originarse un conflicto de intereses entre municipios, se optó como idónea la contribución regional.

A la habitual suma de los votos de la izquierda alternativa y del PSOE, se añadió en esta ocasión, el respaldo de Somos, lo que suma los 23 diputados precisos para que el proyecto sea aprobado sin necesidad de más consensos, por lo que Tomé cimienta con su decisión las cuentas de la izquierdas y pone sobre la mesa la buena disposición para el acuerdo de todos los progresistas.

También se ponen en el papel aumentos de personal en materia de Educación y de Sanidad. En el primer caso, para cumplir los acuerdos alcanzados con las formaciones sindicales para frenar el conflicto de hace meses y, en el segundo caso, con el objetivo de reforzar también el servicio público de Salud y contrastar el ideario de la izquierda de Asturias con el camino privatizador de las comunidades gobernadas por el Partido Popular.

Tampoco gusta a los de siempre que se creen más puestos de trabajo en las empresas públicas, con el argumento de que se eleva el gasto y que puede incrementarse el déficit. Pero siempre es mejor menos superávit y más creación de empleo, ya que esa fórmula permite agilizar el consumo y solidificar la armonía social y preservar la capacidad adquisitiva de los asturianos.

A mí me parece, por supuesto, más importante gastar en puestos de trabajo y en consolidar el estado de bienestar en Asturias que derrochar enormes cantidades en subvenciones irregulares a empresas que luego no cumplen o pagarles la rebaja en el viaje a quienes quieren irse de vacaciones a cualquier lugar de España o del mundo, vía aérea mediante. Cada uno, lógicamente, tiene sus prioridades.