Cangas de Onís despide hoy a Gildo Suero Suero, el hombre tras la barra de El Gijonés

Su despedida será a las 12h en la iglesia de Cangas de Onís
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Cangas de Onís despide hoy a mediodía a Gildo Suero Suero, el hombre que junto a su mujer, Rosa Alonso, convirtió El Gijonés en una casa de comidas de referencia por sus platos caseros -haciendo de la carne guisada, los callos y el picadillo casero unos para no perderse- y su ambiente familiar. Fallecido a los 81 años, el funeral tendrá lugar a las 12h en la iglesia parroquial de Cangas de Onís, a los pies de dónde vivió tantos años.

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Natural de Gamonéu de Cangas, emigró junto a su esposa -oriunda de Gamonéu de Onís- a Nancy, en Francia. Cuando decidieron regresar a Asturias, en 1975, la hostelería no era inicialmente una opción ya que Gildo siempre estuvo vinculado a la ganadería. Sin embargo, en su búsqueda de vivienda encontraron la opción de El Gijonés: un establecimiento abierto en 1915 que, de aquella, se vendía con todo, chigre incluido.

Aunque no entraba en sus planes, la pareja decidió abrir con Rosa en los fogones -y todo su buen hacer entre potas, que no es poco- mientras que Gildo no solo estaba tras la barra y ejercía de anfitrión con los parroquianos sino que, además, hacía San Martín para surtir a El Gijonés de matanza rica de casa: una seña de identidad del establecimiento. Algo que, como nos cuentan, era una satisfacción para él.

Cercano, muy familiar y «muy cuadrilleru», como le define su yerno; era un apasionado de la música asturiana. Gildo se ha ido habiendo podido celebrar los 50 años de El Gijonés como los vivió: al pie del cañón, a pesar de sus achaques, y hasta el último momento.