Si algo ha puesto de acuerdo a buena parte de Cangas de Onís y los concejos de alrededor en los últimos 20 años ha sido el malestar al pasar por delante de la finca de Les Llanes, al pie de Covadonga, y ver su progresivo deterioro. En ese grueso de gente se incluye Gimena Llamedo, vicepresidenta del Gobierno de Asturias y oriunda de Arriondas; que hoy ha presentado la transformación que vivirá para convertirse en un espacio de uso público. Y no es un futurible: es tan realidad que el comienzo de las obras está previsto para dentro de unos días y su fin de obra previsto para el próximo verano.
Acompañada de Marcos Niño, director general de Reto Demográfico; de José M. González Castro, alcalde de Cangas de Onís; y de Severino Asprón, concejal del PSOE en el Ayuntamiento cangués; Llamedo ha desgranado con entusiasmo un proyecto en el que lleva trabajando año y medio; y que ha supuesto la inversión de más 1,7 millones de euros.
«Esta obra, que va a empezar en cuestión de días, salda una deuda histórica con Covadonga y con el Oriente de Asturias en general», afirmaba la vicepresidenta del Gobierno de Asturias, «es un proyecto integral que constará de un aparcamiento, de una zona de recreo, se van a restaurar los edificios y se contempla la mejora tanto de a senda de Muñigu como abrir una nueva senda, que es el Camino de la Estación que da acceso a la basílica».
Este proyecto permite, además, poner el espacio al disfrute de la gente que quiera disfrutarlo después de tantos años en desuso
Además de la rehabilitación de las cubiertas de la casa principal y la panera, cuyo uso se definirá en otro proyecto -Llamedo afirmaba que este proyecto es «un primer paso en Les Llanes, y tendremos que continuar trabajando para darle forma y uso a este maravilloso lugar»-; la actuación permitirá la creación de 102 plazas de aparcamiento, un área recreativa en la zona que colinda con el río, un punto equipado con ocho bicicletas eléctricas y una senda que, a pesar de estar en desuso, cobrará vida acorde con el entorno para poder subir a la Basílica andando o sobre ruedas. El proyecto se redondea con al arreglo del Camino de Muñigo, que se une a la otra senda a 125 metros del final, y la actuación que se llevará a cabo en la oficina de turismo alojada en la antigua estación, donde se actualizará el interior.
El planteamiento de este nuevo espacio no es ser un parking más, aspecto en el que han incidido tanto la vicepresidenta del Gobierno de Asturias como el primer edil cangués. «Esa deuda histórica que se tenía con el entorno del santuario se salda y, desde el Ayuntamiento, agradecemos ese trabajo conjunto que se ha realizado -entre Ayuntamiento y Principado- para mejorar la accesibilidad y la movilidad del Santuario de Covadonga», afirmaba el alcalde de Cangas de Onís, «ambas Administraciones coincidíamos en que no queríamos que fuese un parking más sino para cubrir unas necesidades reales».
Más de año y medio de trabajo para renovar Les Llanes
El proyecto que se materializará en los próximos meses en Les Llanes es fruto más de año y medio de un trabajo que ha supuesto casi una lucha contra los elementos -o mejor dicho, la burocracia- liderado por Gimena Llamedo para quien, aún sin confesarlo, devolverle la vida a Les Llanes era casi un reto personal. Un objetivo que ha supuesto, como explicaba ella misma y secundaban tanto el director de Tragsa como el primer edil cangués, un importante trabajo de coordinación ya no solo entre sí sino, fundamentalmente, con todas las partes implicadas.
La tarea no era moco de pavo. El proyecto de Les Llanes ha supuesto involucrar a Patrimonio Cultural, Confederación, Carreteras, Parque Nacional de Picos de Europa y Medio Ambiente, entre otros; además de contemplar que el espacio se encuentra protegido dentro del Plan Montaña de Covadonga.
Las palas comenzarán en breve y, si todo sigue su curso, quienes pasen por delante ya no solo no tendrán que lamentar el estado en el que se encuentra sino que, además, podrán disfrutar de un emplazamiento único. No es pequeño el logro.