Luisa y Paco, casi 25 años a caballo de Villajoyosa y Cangas de Onís

Descubrieron Asturias por el empeño de su hija
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photo_camera Luisa, Fernando y Paco, en el Hotel Plaza de Cangas de Onís.

Francisco Yáñez, Paco, y Luisa Natalino, cerraban hace unos días una etapa de su vida que se alargó casi 25 años, que abrían cuando descubrieron Cangas de Onís.

«Fue nuestra hija la que nos dijo, tenéis que ir a Asturias, aquello os va a encantar. Ella había venido en su luna de miel» recuerdan ellos, ahora, más de 24 años después. Y le hicieron caso.  Condujeron los casi 1.000 kilómetros que separan la localidad alicantina de Villajoyosa y descubrieron Cangas de Onís, el Oriente asturiano... lo que ha sido su segunda casa desde entonces.

Renovaron sus votos en Covadonga y festejaron esa segunda "boda" en Cangas de Onís.

Primero vinieron de veraneo, pero hace 19 años se compraron un apartamento en el cangués barrio de la Concepción y  sus estancias en Asturias pasaron a ser de “temporada”, «de junio a octubre, por lo general. Para San Antonio ya estamos aquí» apuntan mientras se toman el último café, antes de emprender viaje al Levante, en la cafetería del Hotel Plaza, donde han hecho migas con los propietarios, Fernando y Marta Aránguez, como también con otros vecinos y hosteleros cangueses.

Pero esta despedida no es como las de estos últimos veintitantos años. Este final de temporada es diferente. Los vileros han vendido el apartamento, «nos hemos hecho mayores», y ponen fin a esas temporadas alejados de los rigores veraniegos del Levante, en su refugio climático cangués.

¿Volverán? Sí. Pero de otra manera.