Nadie se explica como se engoló allí, pero el caso es que vecinos de la Avenida de Covadonga, de Cangas de Onís, presenciaron hoy los paseos de un perro por el tejado de la vivienda, de esta arteria principal de la ciudad.
«El can se pasa horas ladrando sin parar, pero hoy parece que ha ido más allá y ha salido al tejado, no sabemos como», apuntaban a EL FIELATO vecinos de la céntrica calle canguesa.