Reyes Comas cerró hoy viernes su oficina de farmacia por última vez. El lunes, cuando abra de nuevo las puertas, con la misma plantilla de trabajadores, ya no será la Farmacia de la Licenciada Reyes Comas (aunque seguro que durante mucho tiempo para los cangueses seguirán siendo la Farmacia Comas), que se jubila y ha vendido el negocio.
Reyes Comas cogió en 1987 las riendas de la farmacia que había fundado su tío abuelo, Enrique Comas Pérez, en 1891, justo frente al emplazamiento actual, en la calle San Pelayo de Cangas de Onís.
Reyes y su marido Fernando, con el resto de empleados de la Farmacia Comas.
En 1904, la farmacia y laboratorio químico se trasladó al lugar que ocupa hoy. Allí ejerció como farmacéutico su fundador, Enrique Comas durante 50 años, hasta que pasó el testigo a su sobrino, José Comas, al que más tarde sucedió Reyes, su hija. Tres generaciones de farmacéuticos arraigados en Cangas de Onís, donde siempre han sido una familia muy querida.