La vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, inauguró esta mañana la I Jornada "Cuidar desde el corazón", acompañada por la concejala de Políticas Sociales y Atención a las Personas, María José Fernández, y de la concejala de Mayores, Pilar Santianes. En la inauguración también estuvieron presentes Begoña Huergo, directora del Instituto Asturiano de Administración Pública "Adolfo Posada", Nerea Monroy, gerente del ERA (Establecimientos residenciales de Asturias) y Lourdes Bermejo, primera ponente de la jornada.
Esta jornada ha sido organizada por el Instituto Asturiano de Administración Pública "Adolfo Posada" en colaboración con la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar y su objetivo no es otro que el de favorecer un espacio de diálogo participativo entre profesionales, familias y residentes de centros de día y centros residenciales del ERA, partiendo de sus experiencias profesionales y personales. La jornada se celebrará en sesión de mañana y tarde en la Sala Principal del Centro Polivalente Integrado de Lugones.
Lourdes Bermejo, doctora en Ciencias de la educación, diplomada en Gerontología y experta en Intervención social integral fue la encargada de abrir la jornada con su charla «Cuidar desde el corazón» una reflexión que invita a las personas «a pensar en lo que tenemos en común y buscar en las formas de trabajo, de relación y de organización cómo personalizarlo para que el individuo no sólo sobreviva en términos biológicos sino que le merezca la pena la vida. Eso significa que tenemos que atender todas esas necesidades afectivas, psicológicas, sociales y de todo tipo en nuestra forma de trabajar».
La vicepresidenta del Gobierno del Principado de Asturias, Gimena Llameda aseguró que «es un honor participar en esta jornada porque no es una formación más sino una forma de demostrar el compromiso de los profesionales, de los familiares y el que tenemos que tener también desde el Gobierno de Asturias, en el que las personas mayores están en el corazón de nuestras políticas. Cuidar es el verbo más humano que existe. Puede que no recuerden nuestro nombre o que no recuerden lo que les decimos pero sí recordarán cómo se sienten cuando estamos con ellos. Estamos cuidando a quienes nos cuidaron: y eso hay que tenerlo muy presente».