La familia pitufa de Siero está de enhorabuena porque la familia crece. A la figura del Pitufo Gruñón que saluda a los visitantes que acceden a Lugones por la entrada de La Corredoria se sumarán, en los próximos meses, la Pitufina Karateca, en la rotonda que dará acceso a la Pola de Siero desde el nuevo acceso de la Autovía Minera y la última adquisición: la Pitufina Ferroviaria que dará la bienvenida al El Berrón desde el entronque entre la N-630 y la Avenida de Oviedo. La figura fue solicitada y elegida por los miembros de la Sociedad de Festejos de El Berrón que vieron en esta nueva Pitufina un vínculo con el pasado ferroviario de la localidad.
Fuera de la anécdota, las obras de la Avenida de Oviedo, de las que ya se ejecutaron con anterioridad un tramo de de casi 500 metros, se centrarán en el último tramo de la calle, que tiene un total de 840 metros. En estos últimos 360 metros se actuará en las aceras, una baja accesibilidad peatonal, y un estado general de deterioro en pavimentos, mobiliario urbano y redes de servicios. Se procederá a la renovación completa de los pavimentos, aceras y zonas de aparcamiento, ampliando las áreas peatonales y mejorando la accesibilidad. Además, se reorganizará la sección transversal para facilitar una circulación más fluida y segura, tanto para vehículos como para peatones. El proyecto incluye la
pavimentación de un aparcamiento junto a la calle Zarzales.
Las obras también contemplan la sustitución de todas las redes de servicios urbanos: abastecimiento, saneamiento, drenaje y alumbrado público. En este último, se instalarán
luminarias LED de bajo consumo y se soterrarán las líneas eléctricas y de telecomunicaciones.
Y, COMO COLOFÓN A LAS OBRAS, UNA FIGURA DE 5 METROS DE LA PITUFINA FERROVIARIA
Pese a la polémica que en algunos sectores de la sociedad sierense está suscitando la colocación de estas figuras por el concejo, con recogida de firmas incluída por parte de los miembros del Partido Popular de Siero, el alcalde, Ángel García, lo tiene bastante claro: «lo realmente importante son las obras que estamos haciendo, como el acceso a Pola desde la Autovía minera, con una inversión de 1.700.000 euros, una zona que estaba en un estado lamentable o esta misma entrada a El Berrón. Nos parece sumamente importante la primera impresión que uno se lleva cuando entras a una localidad. Eso es lo importante. Los pitufos, como el de Lugones que fue con el que empezamos, fue una ocurrencia mía: con unas aciertas y con otras no. Seguimos con nuestra idea de que los núcleos urbanos hay que convertirlos en lugares agradables. Y también pensar en los más pequeños, a los que nunca les preguntamos, y son esenciales. Podíamos colocar un árbol, una estatua o una fuente pero me pareció más original esta idea».
Al final, el Pitufo Gruñón fue un éxito «yo nunca había visto a nadie parar a tomarse una foto en Lugones» y de ahí, a Pola y ahora a El Berrón. Un día nos reunimos con las personas de la Sociedad de Festejos y surgió la posibilidad de poner una figura aquí. Hicieron la propuesta, nos pareció razonable y aquí estamos. Quienes generan controversias o enfrentamientos con todo es que tienen poca mentalidad y poca capacidad para aportar algo a una sociedad moderna. Nosotros no estamos en contra de nada».
La figura, de poliestireno expandido, tendrá 4 metros de altura y se colocará sobre una peana de un metro más, alcanzando los 5 metros totales. Su colocación irá en función del avance de la obra principal pero se estima que esté lista para final de año o principios del siguiente.