Con la lectura de un manifiesto y un minuto de silencio, Cangas de Onís volvió a condenar ayer por la tarde la violencia contra las mujeres tras conocerse el caso de Susana Sierra: una vecina de Gijón que fue encontrada muerta en un contenedor en la vivienda del hombre con el que mantenía una relación de pareja.
Tal y como declaraba Marifé Gómez Alonso, teniente de alcalde de Cangas de Onís, la concentración, que fue secundada por un puñado de mujeres y por concejales tanto del equipo de gobierno como del PSOE, partido en la oposición; no era únicamente por esta vecina de Gijón sino «por todas las mujeres, va por ellas».