La huelga médica en Asturias se apaga. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) y el Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA) han firmado esta tarde un acuerdo que pone fin al paro iniciado el 14 de enero.
El pacto llega con un mensaje claro: reforzar la sanidad pública desde el diálogo y la corresponsabilidad. El objetivo es ganar estabilidad y mejorar la respuesta del sistema sin perder tiempo.
En el documento se agrupan medidas que apuntan a lo que más preocupa a los usuarios: listas de espera, accesibilidad y continuidad asistencial. También se fija el foco en un punto clave para 2025: captar y retener talento médico para sostener el servicio a medio y largo plazo.
En la imagen, de izquierda a derecha, la directora de Profesionales del Servicio de Salud, Ruth Fernández Robles; la consejera de Salud, Concepción Saavedra; el gerente del Sespa, Aquilino Alonso; el secretario general del Simpa, José Antonio Vidal; y los delegados del Simpa Marián Gutiérrez Fernández, y Alberto Mariano Rodríguez.
- Acuerdo para parar la huelga y blindar la asistencia
- Medidas sobre jornada, conciliación y condiciones
- Cambios en primaria, hospitales y seguimiento del pacto
Acuerdo para parar la huelga y blindar la asistencia
Sespa y SIMPA sellan un acuerdo que desconvoca la huelga que estaba en marcha desde el 14 de enero. La firma, realizada esta tarde, abre una nueva etapa centrada en ordenar el sistema y recuperar ritmo asistencial.
Todos los puntos del texto persiguen un mismo fin: mantener y elevar la calidad de la atención en la sanidad pública. Para ello se busca reducir listas de espera, mejorar la accesibilidad al sistema sanitario y reforzar la captación y fidelización de profesionales médicos, considerada una condición necesaria para la sostenibilidad y la continuidad asistencial.
Medidas sobre jornada, conciliación y condiciones
El documento no se limita a un ajuste puntual: aborda de forma integral la organización de la jornada, la conciliación y la salud laboral. El objetivo es ordenar el trabajo con reglas más claras y con impacto directo en la prestación del servicio.
Además, el acuerdo incluye la mejora de las condiciones retributivas y el reconocimiento profesional. También incorpora medidas específicas dirigidas a médicos residentes y a las especialidades de atención primaria, urgencias y emergencias, áreas especialmente sensibles por presión asistencial y necesidades de cobertura.
Cambios en primaria, hospitales y seguimiento del pacto
Entre las medidas concretas, se facilita la reorganización del trabajo en la red de atención primaria. En paralelo, en los servicios hospitalarios en los que sea posible se organizarán guardias de doce horas, buscando una planificación más eficiente.
El acuerdo también impulsa iniciativas para mejorar la captación y la fidelización de profesionales. La meta es clara: dotar al sistema sanitario de mayor estabilidad mediante criterios más definidos para planificar plantillas, cubrir incidencias y gestionar la movilidad por razón de servicio, garantizando la continuidad asistencial.
Para que los compromisos no se queden en papel, una mesa de seguimiento será la encargada de velar por el cumplimiento efectivo de lo pactado entre ambas partes.