Seis osos pardos que ya se movían con demasiada confianza cerca de casas y pueblos han sido capturados, marcados y controlados este año por la Consejería de Medio Rural y Política Agraria. El objetivo ha sido claro: cortar la habituación y alejarlos de los entornos habitados antes de que el problema vaya a más.
Los ejemplares habían sido detectados en zonas con presencia humana o vinculados a daños repetidos. Las actuaciones han afectado a Tabladiel.lu, Chanu, Pousada de Rengos, Los Eiros, Pontarás (Cangas del Narcea) y Funduveigas (Degaña), puntos donde la convivencia se estaba tensando.
Las reubicaciones y el seguimiento buscan reducir el riesgo para vecinos y para los propios animales. Además, se han activado medidas preventivas para cortar el acceso a comida fácil y proteger colmenas, huertas y cuadras.
- Seis osos marcados y reubicados en Asturias
- Cronología caso a caso: de marzo a septiembre
- Equipos en acción y motivo de las intervenciones
- Medidas para evitar la comida fácil y frenar daños
- Si hay un oso cerca del pueblo, esto es lo que toca hacer
Seis osos marcados y reubicados en Asturias
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha capturado y monitorizado a seis osos pardos este año. Se trata de animales que se habían acostumbrado a moverse en áreas habitadas o periurbanas, un patrón que dispara los encuentros y los conflictos.
Tras la captura, los ejemplares han sido marcados y liberados en zonas de montaña o espacios alejados de los núcleos donde se habían registrado avisos y daños. En la lista figuran Tabladiel.lu, Chanu, Pousada de Rengos, Los Eiros, Pontarás (Cangas del Narcea) y Funduveigas (Degaña).
Cronología caso a caso: de marzo a septiembre
El primer episodio se activó en marzo, en Tabladiel.lu (Cangas del Narcea). Allí se capturó a Saladín, un macho adulto de 220 kilogramos, tras localizarlo en un dispensador de pienso para terneros. El ejemplar fue marcado y, el 17 de marzo, quedó liberado en la braña de Saladín.
El siguiente caso llegó el 20 de mayo en la localidad canguesa de Chanu. Clara, una hembra subadulta de 60 kilogramos, fue capturada después de varios intentos de disuasión con petardos. Tras el marcaje, la osa se soltó en el puerto del Connio.
El 19 de junio tocó intervenir en Funduveigas (Degaña). Matín, macho adulto de 160 kilos, había provocado daños en varias colmenas. Una vez marcado, fue liberado en la antigua carretera del puerto del Rañadoiro.
En septiembre se concentraron varias actuaciones. En Pousada de Rengos, en Cangas del Narcea, se capturó al osezno Rengos tras ser visto alimentándose con restos de comida en instalaciones de una mina. Después del marcaje y un chequeo en el Centro de Recuperación de Sobrescobio, fue liberado en la braña de Siella el 19 de septiembre.
Ese mismo 19 de septiembre, en la localidad canguesa de Los Eiros, cayó Eiros, un macho adulto de 170 kilos asociado al ataque a un colmenar profesional. Tras la intervención, el animal fue reubicado en el valle del Cabreiro.
El cierre del mes llegó el 30 de septiembre en Pontarás, en Cangas del Narcea. Allí se capturó a Portos, un macho adulto de 240 kilogramos, observado comiendo fruta en los alrededores de la localidad. Tras el marcaje, fue liberado en el hayedo de Reigada.
Equipos en acción y motivo de las intervenciones
Las capturas y el seguimiento han sido ejecutados por equipos del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (IMIB), la Fundación Oso Pardo, la Fundación Oso Asturias, técnicos de la Dirección General de Custodia del Territorio y de la Dirección General de Planificación Agraria, además de agentes medioambientales.
La meta ha sido doble: reducir los conflictos entre fauna salvaje y zonas habitadas, y reforzar la seguridad sin perder de vista el bienestar de los osos. La habituación a la presencia humana, especialmente cuando hay comida accesible, suele ser el detonante.
Medidas para evitar la comida fácil y frenar daños
Además de las intervenciones directas, el Gobierno de Asturias, junto con la Fundación Oso Pardo y la Fundación Oso Asturias, ha instalado cubrecontenedores en zonas con presencia detectada de osos. La prioridad es impedir que los plantígrados accedan a restos de comida y refuercen la conducta de acercarse a los pueblos.
También se han cedido pastores eléctricos a vecinos y ganaderos para blindar huertas, colmenas y cuadras en distintos puntos de la comunidad. La protección preventiva busca cortar la repetición de daños y evitar que la situación escale.
En paralelo, el Principiado participa en el proyecto Life Coexistencia entre humanos y osos, coordinado por la Fundación Oso Pardo, con nueve municipios de Asturias y León implicados. El programa dura cuatro años y medio, cuenta con 4,2 millones de presupuesto y la Unión Europea (UE) asume el 75% del gasto.
Si hay un oso cerca del pueblo, esto es lo que toca hacer
Medio Rural insiste en un mensaje directo: si aparece un oso pardo en zona urbana o periurbana, hay que avisar de inmediato al 112 Asturias. La rapidez marca la diferencia para actuar a tiempo y evitar situaciones de riesgo.
La llamada permite que el personal especializado de la Patrulla Oso intervenga cuanto antes y con medios adecuados. Ante estos avistamientos, la clave es no normalizar la presencia del animal cerca de viviendas y cortar cuanto antes cualquier acceso a comida.