«Si todo se desarrolla como esperamos, en noviembre podrá decretarse la disolución de la Mancomunidad del Oriente», apuntó esta mañana el alcalde de Piloña, Iván Allende, presidente de la Mancomunidad, tras el pleno del ente celebrado esta mañana en Cangas de Onís.
Si finalmente la Mancomunidad se disuelve en noviembre, habrán pasado trece años desde que los trece municipios integrantes de la misma (Amieva, Cabrales, Cangas de Onís, Caravia, Llanes, Onís, Parres, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Piloña, Ponga, Ribadedeva y Ribadesella) acordaron la disolución.
Hoy también tomó posesión como vocal de la Mancomunidad el alcalde de Ribadedeva, Jorge Martínez.
El mayor escollo para poder cerrar definitivamente el capítulo del a Mancomunidad del Oriente de Asturias, que nació en 1985, ha sido la enajenación del edificio y terrenos que albergaron al Matadero Comarcal del Oriente, que tras varias subastas, finalmente se adjudicó el pasado mes de abril por 112.000 euros, a la empresa parraguesa Transportes Llamedo.
Ahora, formalizada esta venta resta la subrrogación de los dos trabajadores adscritos a la Mancomunidad, una limpiadora y un contable-administrativo, que pasarían a formar parte de las plantillas de los Ayuntamientos de Cangas de Onís y Parres, respectivamente.
Todos los integrantes del pleno de la Mancomunidad acordaron por unanimidad poner de plazo el mes de noviembre para dejar disuelto el ente, para lo que los Ayuntamientos tendrá que ponerse al día en el pago de las cuotas, para después dejar las cuentas a cero, repartiendo el dinero, entre ello el proveniente de la venta del Matadero, entre los trece Consistorios.
Reparto del mobiliario
También se aprobó hoy que el mobiliario de las sedes que tuvo la Mancomunidad en Arriondas, Infiesto y Llanes; como el de la de Cangas de Onís, pase a ser propiedad de los respectivos Ayuntamientos, un mobiliario que se valoró en algo más de 12.000 euros.