«La finca que tiene la Residencia es perfecta para que corran nuestros perros», aseguró a EL FIELATO la madre superiora de las conocidas como monjas de Belorado, emocionada con los terrenos de la fundación en el centro de Cangas de Onís, que ya visitaron esta misma semana.
Las monjas del convento de Belorado se harán cargo a partir del próximo 1 de enero de la Fundación Camila Beceña, el Asilo de la capital canguesa, iniciando una nueva etapa en la gestión de esta entidad dedicada a la atención y cuidado de personas mayores.
La incorporación de la comunidad religiosa supone un refuerzo en la labor social y espiritual de la fundación, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio y mantener la calidad en la atención a los usuarios.
Desde la dirección de la entidad se ha destacado la experiencia y el compromiso de las monjas en el ámbito social. Está nueva incorporación en la gestión permitirá dar estabilidad al proyecto, aseguraran desde el Patronato.
Los mayores encantados
El desembarco de las monjas de Belorado en el Asilo de Cangas de Onís ha despertado auténtica expectación entre los residentes, que esperan con ansia las recetas que las monjas sirven en el restaurante que regentan en Arriondas, donde recalaron tras sus problemas en el convento burgalés, donde residen aún parte de las monjas de esta congregación.