Marta Sanz, única representante de Vox en el Ayuntamiento de Villaviciosa, anunció en el Pleno de ayer que abandonaba la formación política. Una marcha que, según indicó, no implica la renuncia a su acta de concejal donde, a partir de ahora, continuará como no adscrita.
Los desencuentros de Sanz con el actual equipo de gobierno han sido la máxima del tiempo de legislatura que ha estado al frente de la formación de Abascal y comenzaron con la denuncia por parte de Sanz con motivo de la rotulación en asturiano de las dependencias municipales. Una denuncia que contó con la negativa del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Gijón que no admitió el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Sanz y reafirmó, así, la legalidad de los rótulos.
La cosa no quedaría ahí. En junio del pasado año también denunció al Ayuntamiento de Villaviciosa por iluminar, con motivo del Día del Orgullo LGTBIQ+, con la bandera arcoíris aunque, sin duda, lo más sonado de su tiempo al frente de Vox fue la ruptura de relaciones institucionales por parte del Ayuntamiento de Villaviciosa con la edil por las acusaciones de ésta de no haber respetado el luto oficial decretado con motivo de la DANA al haberse celebrado en el concejo eventos que no dependían del consistorio.

