https://pixabay.com/photos/moutains-landscape-2146542/
Día 1 de Asturias en 3 días
El primer día de esta aventura asturiana nos lleva a descubrir la capital del Principado para después adentrarnos en la costa occidental, donde acantilados imponentes y pueblos pesqueros de postal nos esperan.
Oviedo
La capital asturiana sorprende al viajero con su equilibrio perfecto entre tradición y modernidad. El casco histórico, compacto y principalmente peatonal, invita a un recorrido relajado entre edificios centenarios, esculturas urbanas y animadas plazas.
La Catedral de San Salvador domina el skyline ovetense con su torre gótica de 80 metros. En su interior, la Cámara Santa, declarada Patrimonio de la Humanidad, alberga joyas como la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria, símbolos de Asturias. El Museo de Bellas Artes, ubicado en el Palacio de Velarde, ofrece una excelente colección de arte español y asturiano.
A pocos kilómetros del centro, en las faldas del Monte Naranco, se encuentran dos joyas del arte prerrománico asturiano: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Estos monumentos del siglo IX, también Patrimonio Mundial, son testigos del esplendor del antiguo reino asturiano y visita obligada para los amantes del arte.
Cabo Vidio y Mirador del Sablón
Entre Oviedo y la costa, el paisaje se transforma gradualmente hasta alcanzar los acantilados que definen el litoral occidental asturiano. El Cabo Vidio representa uno de los puntos más espectaculares de esta costa bravía, donde la tierra se precipita abruptamente sobre el mar Cantábrico.
El Cabo Vidio impresiona con sus acantilados de 80 metros de altura sobre el océano. Su faro blanco, visible desde kilómetros de distancia, es el guardián de estas costas escarpadas y punto de referencia para navegantes. Los días claros permiten divisar desde aquí una panorámica incomparable que abarca desde el Cabo Peñas hasta la desembocadura del Nalón.
Muy cerca se encuentra el Mirador del Sablón, conocido popularmente como "el banco más bonito del mundo". Ubicado estratégicamente en un saliente natural, este sencillo banco de madera se ha convertido en uno de los puntos fotográficos más codiciados de Asturias. Con marea baja, es posible descender hasta la "Iglesiona", una impresionante cueva formada por la erosión constante del mar, que solo los más aventureros se atreven a explorar.
Cudillero
La costa asturiana está salpicada de encantadores pueblos pesqueros, pero ninguno tan fotogénico como Cudillero. Este pintoresco enclave marinero parece desafiar a la gravedad con sus casas de colores dispuestas en forma de anfiteatro sobre un pequeño puerto natural.
Cudillero es un museo viviente de la tradición pesquera asturiana. Sus casas coloridas, apiñadas en la ladera y asomadas al mar, crean un entramado de callejuelas empinadas y estrechas que serpentean hasta el puerto. La Plaza de la Marina, punto neurálgico de la vida local, bulle de actividad cuando los pescadores regresan con sus capturas del día.
|
Punto de interés |
Descripción |
Tiempo recomendado |
|
Puerto pesquero |
Centro neurálgico donde ver la actividad pesquera |
30 minutos |
|
Mirador de la Garita |
Vistas panorámicas del pueblo y la costa |
20 minutos |
|
Capilla del Humilladero |
Edificio más antiguo (s. XIII) |
15 minutos |
|
Iglesia de San Pedro |
Principal templo (s. XVI) |
20 minutos |
|
Plaza de la Marina |
Ambiente local y restaurantes |
45 minutos |
Playa del Silencio
Entre Cudillero y Avilés, la costa asturiana esconde uno de sus tesoros más preciados. La Playa del Silencio representa la esencia del litoral cantábrico: salvaje, auténtica y de una belleza conmovedora que invita a la contemplación.
https://pixabay.com/photos/beach-of-silence-cudillero-asturias-2712352/
La Playa del Silencio (o Gavieiro) merece cada minuto que dedicarás a encontrarla. Esta cala semicircular, protegida por acantilados e islotes de formas caprichosas, debe su nombre a la tranquilidad que reina en sus aguas. A diferencia de otras playas, aquí solo se escucha el suave rumor de las olas y el ocasional graznido de las gaviotas.
El acceso requiere un pequeño esfuerzo: desde el aparcamiento en el pueblo de Castañeras hay que descender por un sendero de unos 500 metros con escaleras finales. La playa, formada por cantos rodados y guijarros pulidos por el mar, alcanza los 350 metros de longitud cuando la marea está baja. Su carácter virgen, sin servicios ni chiringuitos, ha permitido conservar intacta su belleza natural, convirtiéndola en una parada obligatoria para los amantes de la naturaleza.
Avilés
Para cerrar el primer día, nada mejor que descubrir Avilés, una ciudad que ha sabido reinventarse sin perder su esencia histórica. Muchos viajeros pasan de largo creyendo encontrar solo industria, sin imaginar el tesoro que guarda su centro urbano.
Avilés sorprende al visitante con uno de los cascos históricos mejor conservados del norte de España. Las calles Galiana y Rivero, con sus característicos soportales, son el corazón comercial y social de la ciudad desde la Edad Media. El Parque Ferrera, antigua propiedad de los Marqueses de Ferrera, ofrece 90.000 metros cuadrados de vegetación exuberante en pleno centro urbano, perfecto para un descanso tras el paseo.
El contraste entre lo antiguo y lo contemporáneo alcanza su máxima expresión en el Centro Niemeyer. Este complejo cultural, diseñado por el legendario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, ha transformado la antigua zona industrial junto a la ría en un referente cultural internacional. Su cúpula blanca, plaza abierta, auditorio y torre mirador representan la renovación de una ciudad que mira al futuro sin olvidar sus raíces marineras e industriales.
Esta hospitalidad típica asturiana se refleja en toda la ciudad, donde los visitantes son recibidos con la misma calidez con la que las plataformas digitales ofrecen bonos de bienvenida a nuevos usuarios, buscando que el recién llegado se sienta valorado desde el primer momento. Al igual que estos incentivos permiten descubrir nuevas experiencias sin mayor compromiso, Avilés invita al viajero a sumergirse en su ambiente sin prisas.
Día 2 de Asturias en 3 días
El segundo día de nuestro recorrido asturiano nos lleva a explorar la costa central y oriental del Principado. Un contraste perfecto entre ciudades dinámicas, villas marineras con encanto y playas de ensueño que muestran otra faceta de esta tierra de contrastes.
Gijón
La mayor ciudad de Asturias combina a la perfección su pasado marinero con un presente vibrante y cosmopolita. Entre sus dos playas urbanas, San Lorenzo y Poniente, Gijón despliega una oferta cultural, gastronómica y de ocio que satisface a todo tipo de viajeros.
El barrio de Cimadevilla, núcleo original de la ciudad sobre un promontorio entre dos bahías, conserva intacto su sabor marinero con callejuelas empedradas y casas de pescadores. En su punto más alto, el Cerro de Santa Catalina acoge la monumental escultura "Elogio del Horizonte" de Eduardo Chillida, desde donde las vistas del Cantábrico son simplemente espectaculares. El casco antiguo también alberga las Termas Romanas y el Palacio de Revillagigedo, actual Centro Internacional de Arte.
La playa de San Lorenzo, con su característico paseo marítimo y su arenal de 1,5 kilómetros, es el corazón de Gijón en verano. Junto a ella, la Plaza Mayor y la zona de Fomento concentran la vida comercial y social. No dejes de visitar el Acuario, uno de los más importantes de España, o el Jardín Botánico Atlántico, único en su especialización en flora cantábrica y atlántica.
Llanes
Abandonamos la animada Gijón para adentrarnos en la costa oriental asturiana, donde nos espera Llanes, uno de los municipios con mayor encanto del Principado. La combinación de mar, montaña y patrimonio histórico convierte a esta villa en un destino imprescindible.
Llanes seduce al visitante con su casco histórico medieval perfectamente conservado. La muralla del siglo XIII, la Torre del Castillo, la Basílica de Santa María y palacios como el de los Duques de Estrada hablan de su glorioso pasado. El puerto, aunque más pequeño que antaño, mantiene su esencia pesquera y es el punto de partida ideal para recorrer el Paseo de San Pedro, desde donde se obtienen magníficas vistas de la costa.
Playas imprescindibles de Llanes:
-
Playa de Torimbia: semicircular y rodeada de acantilados verdes
-
Playa de Gulpiyuri: pequeña playa interior sin contacto visual con el mar
-
Playa de San Antolín: extensa y salvaje, ideal para surfistas
-
Playa de Cuevas del Mar: encajada entre formaciones rocosas espectaculares
-
Bufones de Pría: espectaculares géiseres naturales de agua marina
Lastres
Entre acantilados y el mar Cantábrico se esconde este pueblo pesquero que parece anclado en el tiempo. Lastres, conocido por ser el escenario de la serie "Doctor Mateo", conserva intacto su encanto tradicional y ofrece algunas de las panorámicas más bellas de la costa asturiana.
Las empinadas calles empedradas de Lastres descienden en zigzag desde lo alto del pueblo hasta el pequeño puerto pesquero. Este trazado medieval, adaptado a la pronunciada pendiente, crea un conjunto urbano único donde cada rincón ofrece una nueva perspectiva. Las casas marineras tradicionales, con sus balcones de madera y flores colgantes, conforman una estampa de postal que ha convertido a Lastres en uno de los pueblos más fotografiados de Asturias.
El Mirador de San Roque, en la parte alta del pueblo, proporciona una vista panorámica incomparable que abarca desde los Picos de Europa hasta el Cabo de Lastres. La iglesia parroquial de Santa María de Sábada, del siglo XVI, domina el perfil urbano, mientras que en el puerto todavía se puede presenciar la actividad pesquera tradicional. Muy cerca se encuentra el Museo Jurásico de Asturias (MUJA), cuyo edificio en forma de huella de dinosaurio alberga una de las colecciones paleontológicas más completas de Europa.
Ribadesella
Ubicada en la desembocadura del río Sella, esta villa marinera combina a la perfección el ambiente pesquero tradicional con el señorío de las casas indianas. Ribadesella es un destino que enamora tanto por su entorno natural como por su rico patrimonio histórico y cultural.
Ribadesella está dividida naturalmente por el río Sella: en la margen occidental se encuentra el casco antiguo, con el puerto pesquero y las callejuelas tradicionales; en la oriental se extiende la zona más moderna, con la playa de Santa Marina y elegantes edificios de principios del siglo XX. El paseo marítimo conecta ambas zonas ofreciendo unas vistas espectaculares de la desembocadura del Sella y los Picos de Europa al fondo.
La playa de Santa Marina, con su kilómetro y medio de fina arena dorada, es uno de los arenales más bellos de Asturias. En el extremo oriental, el Paseo de la Grúa conduce hasta el faro y el mirador del Sablón, perfectos para contemplar el atardecer. Para los amantes de la prehistoria, la Cueva de Tito Bustillo alberga uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes del mundo, comparable a Altamira y declarado Patrimonio de la Humanidad.
Tazones
Para finalizar nuestro segundo día, nos acercamos a este pequeño pero encantador puerto pesquero que recientemente fue reconocido por National Geographic como el pueblo más bonito de Asturias. Tazones conserva intacta su esencia marinera y cuenta con el curioso honor de ser el lugar donde el emperador Carlos V pisó por primera vez suelo español.
Tazones es un conjunto histórico perfectamente conservado, dividido en dos barrios: San Roque y San Miguel. Sus casas marineras, de vivos colores y típicos corredores de madera, se alinean en estrechas callejuelas que descienden hasta el pequeño puerto. La estructura urbana mantiene el trazado original de siglos pasados, creando un ambiente auténtico que parece detenido en el tiempo.
|
Atractivo |
Descripción |
Interés |
|
Puerto pesquero |
Centro de la actividad marinera tradicional |
Cultural/Fotográfico |
|
Casa de las Conchas |
Vivienda decorada con miles de conchas marinas |
Curiosidad local |
|
Yacimiento de icnitas |
Huellas de dinosaurios del período jurásico |
Paleontológico |
|
Gastronomía |
Restaurantes especializados en pescados y mariscos |
Gastronómico |
|
Mirador del puerto |
Vistas panorámicas de la costa y el mar Cantábrico |
Paisajístico |
Día 3 de Asturias en 3 días
Para el último día de nuestra ruta por Asturias, dejamos la costa para adentrarnos en el corazón de los Picos de Europa. El interior asturiano ofrece paisajes de montaña impresionantes, pueblos con encanto y algunos de los enclaves naturales más espectaculares de España.
Cangas de Onís
Puerta de entrada a los Picos de Europa, Cangas de Onís fue la primera capital del Reino de Asturias y conserva todo el encanto de una villa de montaña con historia. Su estratégica ubicación la convierte en base perfecta para explorar los tesoros naturales que la rodean.
El símbolo por excelencia de Cangas de Onís es su puente romano (aunque en realidad es medieval) sobre el río Sella, con la Cruz de la Victoria colgando en el centro de su arco principal. Este emblemático puente, fotografiado por miles de visitantes cada año, representa la esencia histórica de la villa y es punto de encuentro para lugareños y turistas. En el centro urbano destacan la Capilla de Santa Cruz, construida sobre un antiguo dolmen, y la Colegiata de San Fernando.
Cangas es también el corazón del turismo activo en Asturias. El río Sella, que atraviesa la villa, es escenario del famoso Descenso Internacional del Sella, una de las fiestas más populares de la región. Los alrededores ofrecen innumerables rutas de senderismo, mientras que los mercados semanales permiten degustar y adquirir productos locales como quesos, embutidos y dulces artesanales. La villa cuenta además con excelentes restaurantes donde probar la cocina tradicional asturiana antes de continuar nuestra ruta hacia la montaña.
Santuario de Covadonga
Muy cerca de Cangas de Onís se encuentra uno de los lugares con mayor significado histórico y espiritual de España. El Santuario de Covadonga es un importante centro religioso, y también la cuna de la Reconquista, donde Don Pelayo inició la resistencia contra los musulmanes en el año 722.
El Real Sitio de Covadonga impresiona por su entorno natural y su carga simbólica. La basílica, de estilo neorrománico y construida en piedra rosa, domina el paisaje desde su privilegiada ubicación. Sin embargo, el corazón espiritual del santuario es la Santa Cueva, excavada en la roca y donde se venera a la Virgen de Covadonga (cariñosamente llamada "La Santina"). Junto a la cueva, la cascada del río Deva completa un conjunto de gran belleza natural.
Elementos destacados del Santuario:
-
La Santa Cueva con la imagen de la Virgen de Covadonga
-
La Basílica neorrománica de Santa María la Real
-
El Museo de Covadonga con piezas de arte sacro
-
La Campanona, con sus 7.000 kilos de peso
-
La tumba de Don Pelayo en la misma cueva
-
El Campo del Repelao, donde fue elegido rey
Lagos de Covadonga
Ascendiendo desde el Santuario por una sinuosa carretera de montaña, llegamos a uno de los escenarios naturales más impresionantes de Asturias. Los Lagos de Covadonga, situados en pleno corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa, constituyen un paraíso para los amantes de la naturaleza.
https://pixabay.com/photos/lakes-of-covadonga-mountain-spain-7645425/
Los Lagos de Covadonga, formados por el lago Enol y el lago Ercina, son de origen glaciar y se encuentran a más de 1.000 metros de altitud. Rodeados de verdes praderas donde pastan vacas y caballos en libertad, ofrecen un paisaje bucólico con los imponentes macizos de los Picos de Europa como telón de fondo. El contraste entre el azul intenso de las aguas, el verde de los pastos y el gris de las cumbres calizas crea estampas de una belleza sobrecogedora.
La zona cuenta con diversos miradores estratégicamente ubicados y una red de senderos señalizados que permiten explorar el entorno. El Centro de Visitantes Pedro Pidal proporciona información valiosa sobre la geología, flora y fauna del parque nacional.
Mirador del Fitu
Como colofón a nuestra ruta de tres días por Asturias, nos dirigimos al Mirador del Fitu, un balcón natural desde donde contemplar la impresionante diversidad paisajística del Principado. Este estratégico punto panorámico permite apreciar en una sola mirada la esencia de Asturias: mar, montaña y valles verdes.
El Mirador del Fitu, situado a 600 metros de altitud en la Sierra del Sueve, ofrece una de las panorámicas más completas de Asturias. Desde su plataforma circular, señalizada con indicadores de dirección, se puede contemplar una vista de 360 grados que abarca desde la costa cantábrica hasta los Picos de Europa. En días claros, la visibilidad alcanza desde el Cabo Peñas hasta los Picos de Europa, con todos los pueblos costeros y montañosos que hemos visitado durante nuestro recorrido.
Para finalizar la experiencia, nada mejor que parar en alguna de las sidrerías cercanas para despedirnos de Asturias con un "culín" de sidra bien escanciada y algún plato tradicional. El queso de Cabrales, la fabada o un buen cachopo serán el broche gastronómico perfecto a estos tres intensos días recorriendo el Paraíso Natural.