Los tokens digitales ya están siendo probados en el mercado financiero

El dinero español ha recorrido un largo camino desde la peseta. Hoy, el Banco de España encabeza un salto tecnológico importante, la conversión de los flujos mayoristas a tokens digitales.

Su piloto, lanzado en mayo de 2024 junto a Minsait (Indra), probó la emisión de una CBDC mayorista (wCBDC) y de bonos tokenizados en una única plataforma DLT, logrando liquidaciones “atómicas” y trazabilidad de extremo a extremo.


 

 

El piloto del Banco de España y Minsait

Durante once meses, la infraestructura ensayó varios casos de uso, la emisión de wCBDC, la creación de títulos tokenizados, el “delivery versus payment” (DvP) instantáneo, el pago automático de cupones y la amortización de deuda. La prueba demostró que, en operaciones interbancarias, los tiempos de conciliación se reducen de días a minutos.

 

Además de que se eliminan riesgos de contraparte gracias a la liquidación simultánea de efectivo y valores. Para dimensionar la oportunidad, basta un dato. La negociación de renta fija en España rozó los 285.000 millones de euros en 2024. Tokenizar una fracción de ese volumen liberaría capital y simplificaría garantías de colateral.

España ya contaba con un sandbox financiero que ha aprobado 29 proyectos desde 2021, entre ellos el euro digital minorista de la fintech Monei, ahora encaja su experiencia con la entrada en vigor del Reglamento MiCA, que homologa la custodia y emisión de criptoactivos en toda la UE y reconoce los asset-referenced tokens (ART) como categoría propia.

MiCA ofrece “seguridad jurídica sin frenar la innovación”, en palabras del consejero del BdE para Infraestructuras de Mercado. El supervisor español utilizará esos criterios para valorar la siguiente fase del piloto, que es interoperar la wCBDC con redes de pagos paneuropeas y con plataformas de liquidación de real-world assets (RWA).

Un mercado que ha crecido +260% hasta 23.000 millones de dólares en la primera mitad de 2025. Todo eso demuestra el potencial de los criptoativos, que van más allá de simples monedas de pago u opción de inversión. Las próximas criptomonedas que van a salir en Binance pueden traer muchas oportunidades para los inversores en España.

Hay casos de uso que ya funcionan en fase de pruebas, como el DvP instantáneo. La entrega de un bono tokenizado y su pago en wCBDC se inscribe en un mismo bloque, evitando fallos de liquidación. También los pagos de cupones programables. Smart contracts ejecutan el abono del cupón a la hora exacta de vencimiento.

Eso sin intervención manual. La amortización automática también ya fue probada. El token del bono se destruye (burn) al reembolsarse el principal, cerrando el ciclo de vida del instrumento. Según el informe técnico de Minsait, estas funciones podrían reducir los costes operativos para los participantes de mercado que migren sus libros de contabilidad a DLT.

Público versus privado: Diferencias importantes y el impacto real

Aunque comparten la misma base tecnológica, la wCBDC española busca liquidez y estabilidad en el segmento mayorista, mientras que los utility-tokens de proyectos emergentes persiguen captar capital de riesgo y comunidad. La primera se ancla al balance del banco central y opera bajo normas del Eurosistema.

Los segundos dependen de la oferta limitada, la utilidad del protocolo y, cada vez más, del cumplimiento de MiCA. Esta convergencia normativa abre un espacio donde los mercados institucionales y minoristas pueden beneficiarse mutuamente. La infraestructura segura del piloto del BdE ofrecería a los exchanges un punto de liquidación en euros digitales.

Y los exchanges aportarían profundidad de mercado y señal de precios a los valores tokenizados. Con el piloto en marcha y la nueva regulación en marcha, España está en vanguardia europea de la tokenización financiera. La segunda mitad del año revelará si el BdE extiende la prueba a bancos comerciales.

Por ahora, todo apunta a que la antigua peseta ha cedido definitivamente el testigo al token como símbolo de la próxima revolución monetaria. Los resultados del piloto Banco de España-Minsait empiezan a bajar del power-point a la mesa de negociación.

La simulación de una wCBDC y de bonos tokenizados permitió liquidar 210 operaciones por valor de 1.590 millones de euros en dinero de banco central sobre una red DLT totalmente segregada de TARGET-2, idéntica cifra que el ensayo paneuropeo coordinado por el BCE durante 2024, y los ciclos de conciliación interbancaria se comprimieron de T+2 a apenas unos minutos.

El mercado de renta fija español canalizó 376.800 millones de euros en emisiones públicas y privadas durante 2024, según el Informe Anual de BME. El regulador estima que una migración gradual de tan solo el 10% de ese volumen a plataformas DLT liberaría hasta 500 puntos básicos de capital regulatorio en las cámaras de contrapartida.

Pero el propio Consejo de Ciberresiliencia del Euro alerta de que la fragmentación de estándares y la dependencia de oráculos externos pueden generar nuevos puntos únicos de fallo en la liquidación atómica.

El BCE ha fijado 2026 como fecha límite para que las infraestructuras DLT que operen en la zona euro cumplan auditorías TIBER-EU, hasta entonces, los bancos españoles deberán invertir en pruebas de penetración coordinadas y en duplicar nodos de validación para evitar cuellos de botella regulatorios.