Un encontronazo entre un ciclista y un montero —el auxiliar que conduce y maneja a los perros durante una batida— motivó el pasado sábado la intervención de una patrulla de la Guardia Civil en la carretera AS‑331, en el tramo comprendido entre Casa Pepito y El Curviellu, en Villaviciosa.
Pese a la difusión de versiones contradictorias en redes sociales, no hubo altercado alguno con la cuadrilla de cazadores del Coto de Carrión, ni se produjo ningún incidente relacionado con disparos hacia la carretera.
Según la información facilitada por Fernando Elías, jefe de cuadrilla y presidente de la Asociación de Cazadores de Carrión —entidad que gestiona el coto—, la cacería se desarrollaba en el Coto Regional de Caza n.º 201 Sariego‑Villaviciosa, concretamente en el lote o cuartel de Cañeu. En ese punto, la carretera divide dos lotes distintos, y la actividad cinegética se realizaba a varios cientos de metros del vial, sin disparos en dirección a la vía ni proximidad a los ciclistas.
Un cruce de reproches que fue subiendo de tono
Elías explica que el incidente se produjo cuando un ciclista que ascendía por la AS‑331 se encontró con un montero que iba por la carretera detrás de los perros, para que no se escaparan siguiendo rastros de jabalíes.
Según su relato, el ciclista debió de interpretar que los disparos que escuchaba procedían de la zona inmediata a la carretera -y asustarse por el sonido-, cuando en realidad correspondían a otro lote situado a más de 300 metros.
A partir de ese malentendido se generó una discusión verbal que fue subiendo de tono por ambas partes, con reproches e insultos, pero sin agresiones físicas ni exhibición de armas.
Elías subraya que el montero implicado no pertenece a la cuadrilla de Carrión, sino que es un colaborador externo en esa jornada.
Intervención de la Guardia Civil y ausencia total de denuncias
El ciclista llamó a la Guardia Civil, que se desplazó al lugar y comprobó que la cacería se estaba desarrollando con normalidad y dentro de la legalidad, sin riesgo para terceros.
Fuentes del Instituto Armado confirmaron que no se observaron indicios de delito, no hubo lesiones, no se produjo ninguna amenaza con armas y ninguna de las partes presentó denuncia en el cuartel tras el incidente.
La Guardia Civil tampoco abrió diligencias de oficio, algo que sí habría ocurrido en caso de detectar una infracción o un riesgo real para la seguridad.
Un episodio aislado amplificado en redes
Desde la Asociación de Cazadores de Carrión lamentan que el suceso se haya difundido en redes sociales con versiones no ajustadas a la realidad, generando alarma y atribuyendo a la cuadrilla hechos en los que no participaron.
Elías recuerda que los cazadores del coto mantienen una convivencia habitual con senderistas, ciclistas y vecinos de la zona, y que los accidentes con terceros son extremadamente infrecuentes en Asturias y que prueba de ello son las bajas primas de seguro que abonan anualmente.
“Fue una discusión puntual, fruto de un malentendido y del calentón del momento. No hubo más”, resume Fernando Elías.