Villaviciosa celebró este miércoles su tradicional Comida anual de mayores, organizada por el Ayuntamiento, que reunió a más de 440 personas en el restaurante Amandi. La cita, que desde 2016 reconoce cada año al abuelo y abuela más veteranos del encuentro, tuvo como protagonistas a Alicia Fresno Villar, de 93 años, de Olivar, Seloriu, y a Manuel Valle Barro, de 96, del Riañu.
Los protagonistas
Alicia, fiel al Hogar del Pensionista Maliayo, donde no se pierde un bingo ni un baile, recibió el cariño de todos con humor y aplausos. Antes de jubilarse se dedicó al campo y, desde entonces, a disfrutar la vida. Acudió a la comida acompañada de su hijo y su nuera y, en el momento que iba a comenzar el homenaje aparecieron para darle una sorpresa su nieta María y su nieta Yoli, a la que quiere como una nieta directa. Ahí comenzaron a llegar las lágrimas, fruto del amor y la emoción. Alicia es de esas personas que todo el mundo quiere, que siempre está sonriendo -ayer lo hizo menos, pero debido a los nervios, no le gusta ser protagonista- y que, aunque tiene dificultad para andar, nunca se queja de nada, siempre se muestra feliz y optimista, y le apasiona bailar. También es muy independiente, a sus 93 años, continúa viviendo sola, por decisión propia, porque opciones no le faltan.
Manuel, residente en la Residencia Miyar Somonte de Amandi, emocionó al público interpretando tres tonadas, entre ellas la difícil Carretera del Pedrosu, demostrando que la voz y la pasión no entienden de edad. No paraba de reír, ni nervios, ni vergüenza, estaba encantado y el estupendo humor no le faltó en ningún momento. No le preocupa en absoluto la edad, es más, se suma un año a la edad que tiene a pesar de que aún le faltan siete meses para cumplirlos. Cuando dice su edad ríe y pregunta ¿te parecen muchos? a continuación suelta una carcajada larga y mirando con cara de pillo asegura que va a llegar a los 100. Nadie duda de ello, es pura vitalidad. Se muestra afectuoso con Salvi, la directora de la Residencia en la que vive actualmente, y asegura vivir en el paraíso, que no hay mejor sitio en el mundo que esa Residencia. Y claro, para alguien como él que llevó una vida dura por su profesión de herrero, ahora que puede disfrutar de todo, dice estar en la gloria.
Humor y carcajadas
El presentador Pedro Durán, conocido por sus personajes Marisina y Petiso en la TPA, convirtió la jornada en un espectáculo de risas. Entre bromas sobre tuppers, ropa arrugada y funcionarios, hizo que los asistentes pasaran la tarde “de carcajada en carcajada”. Incluso Alicia y Manuel se prestaron al juego, acompañados por hijos y nietos que no ocultaron la emoción.
Reconocimiento institucional
El alcalde Alejandro Vega, junto a la primera teniente de alcalde y concejala Lorena Villar, entregó los detalles conmemorativos y destacó que el homenaje es extensivo a todos los mayores del concejo: “Lo que tenemos hoy os lo debemos a vosotros, y todo lo que hagamos será poco”. Vega aprovechó para reivindicar la necesidad de un centro de día para mayores en Villaviciosa y aprovechó para felicitar anticipadamente la Navidad.
Sorteos, baile y comunidad
La jornada incluyó sorteos de lotes de regalos donados por empresas locales como Los Caserinos, Acosevi, Caja Rural, Sabadell, Ayuntamiento de Villaviciosa y Sidra Cortina-Restaurante Amandi. El encuentro concluyó con un animado baile, donde la vitalidad de los mayores volvió a quedar de manifiesto.
En la jornada participaron el Hogar del Pensionista Maliayo, la Asociación Cuídome Cuídame, la Asociación de Mayores Les Mariñes de Quintueles y la Asociación de Mayores La Pumarada de San Miguel de Arroes, además de personas residentes de las residencias de Villaviciosa, Nuestra Señora del Portal, y de la Residencia Miyar Somonte de Amandi.
El alcalde, destacó también que “desde el Ayuntamiento de Villaviciosa vamos a mantener esta iniciativa y el apoyo que se hace también a las asociaciones de mayores con cada presupuesto municipal, para que también sigan realizando sus encuentros y sus actividades, que hacen lo que es el envejecimiento activo y saludable de las personas mayores del Concejo”.
La Comida anual de mayores de Villaviciosa volvió a demostrar que la edad no es un límite para la convivencia, la risa y la emoción. Entre túper, tonadas y abrazos, Alicia y Manuel se convirtieron en símbolo de una generación que sigue marcando el ritmo de la comunidad.