Collado Jermoso registra la mayor nevada en el mes de septiembre desde 1997
Jorge González, de Jou de los Cabrones, sobre su vídeo de la piedra: «No esperábamos tanto lío»
«Sois los únicos que nos habéis llamado para hablar del tema, y mira que lo han publicado muchos medios, pero todos lo han hecho sin preguntar», nos dice Jorge González Bada, guarda del refugio de Jou de los Cabrones, cuando le contactamos. Y es que el vídeo subido hace apenas unos días, en el que parodiaba que había recuperado la piedra lanzada desde la ruta del Cares por un usuario de TikTok que está actualmente siendo investigado por la Guardia Civil, ha creado un gran revuelo en redes sociales.
«Conociendo más o menos el funcionamiento de las redes sociales, sabíamos que iba a tener impacto», nos cuenta el cabraliego González Bada, «lo que no pensamos es que se iba a ir tanto de madre ni que los comentarios iban a ser tan desorbitados». Y es que su publicación fue comentada por un buen número de usuarios que criticaron el vídeo sin comprender, muchos de ellos, el sentido del mismo.
El guarda del refugio de Jou de los Cabrones le quita importancia alegando que «no todo tenemos el mismo humor; la gente no lo pilló y le dieron otro sentido». «La intención no era colocar ninguna piedra en su lugar ni recuperarla; de hecho, las que usamos para el vídeo, que son tres distintas, volvieron a su sitio original», afirma, «pero nos han acusado de todo, hasta de llevar a las perras sueltas que solo lo estuvieron mientras grabábamos; de burlarnos del chaval que la tiró -que no teníamos ninguna intención- e, incluso, hay quien me ha confundido con él y afirma que recuperar la piedra es para rebajar el castigo o la multa».
Cuando le preguntamos cuál fue la motivación para hacer este vídeo, Jorge lo tiene claro: «Estábamos bajando de Cabrones y pasamos por donde, más o menos, se tiró la piedra en cuestión así que decidimos hacer un vídeo tanto para denunciar que se trata de un entorno protegido que no tenemos ni que alterar ni que modificar, como para enseñar la nueva camiseta del refugio». «No esperábamos ni de lejos que no se comprendiera, solo hay que tener un par de dedos de frente», afirma, «ni teníamos intención de reírnos de nadie, solo de lanzar un mensaje de cuidar lo que nos rodea».
Iñigo Garmilla, guarda del refugio Urriellu, cuenta cómo se vivió el paso de Kirk a 1 960 metros de altura
Iñigo Garmilla, refugio del refugio de Urriellu, le quita hierro al paso de la tormenta Kirk por uno de los lugares más altos del concejo de Cabrales. «Realmente no ha sido excepcional», contaba a EL FIELATO, «aquí es habitual tener viento de esta velocidad, lo raro es precisamente lo que está pasando abajo -refiriéndose a localidades como Arenas de Cabrales-».
Incluso siendo algo habitual, Garmilla contaba que las nueve personas que habían subido al refugio el martes no habían podido bajar dadas las condiciones meteorológicas. Algo que, como se puede ver en el vídeo y el propio Iñigo nos contaba, no pasa de ser una anécdota ya que el mal tiempo es una oportunidad para disfrutar del día «jugando a cartas, tomando cafés o vinos y con risas, ¿qué mas se puede pedir?».
Los refugios de Picos de Europa se aprovisionan de víveres para el final de la campaña
Día ajetreado el de ayer en Picos de Europa, donde un helicóptero estuvo trabajando para aprovisionar de víveres a los refugios de montaña de cara al final de la campaña. Y es que, si antes el verano era el momento más fuerte para estos establecimientos situados en alta montaña, lo cierto es que el otoño es ya una continuación en lo que respecta a afluencia de montañeros.
Así bebidas, alimentos como carne o materiales de construcción han sido algunos de los porteos que se han realizado utilizando un helicóptero para salvar las alturas y el trayecto hasta los refugios.
Preocupación en el Refugio de Urriellu por el suministro de agua y la falta de vaciado de la fosa séptica
Así sopla el viento en la Vega de Urriellu: el divertido vídeo de Sergio, uno de sus guardas
Las rachas de viento de la última borrasca que está afectando a Asturias no se viven igual en todas partes. No hay más que ver el vídeo que Sergio, uno de los guardas del Refugio de Urriellu, ha compartido en redes sociales. Unos pocos segundos con los que demuestra los problemas de verticalidad que supone exponerse a 2.000 metros de altura a vientos de 140 kilómetros por hora, que acaban tumbándole literalmente.
Lejos de pensar que se trata de una temeridad, la finalidad de este vídeo es clara: sirve para alertar a los montañeros que puedan tener en mente adentrarse en el ascenso a Urriellu de lo que pueden encontrar en el camino e, incluso, hacerles plantearse dejar la ruta para otro día.