Enedina Cangas (77 años) se crió a un saltu del Sueve, en El Eslabayu (Colunga), y de rapaza se hartó de subir al puertu «cuando veníamos por la tarde de la escuela, de Libardón, posaba los libros y subía al Sueve», allí tenían oveyes y vaques, y ahora aún tiene yegües. «Yo crieme en el monte, éramos cinco hermanes y yo ayudaba a mi padre cuando segaba echandoi algún marallu». Será verdad eso de que la cabra tira al monte porque Enedina, Nedi, lo tiene muy claro «Los domingos, en vez de ir a la playa, prefiero coger una tortilla y subir al Sueve», un territorio que conoce como la palma de la mano.
El sábado, en Espineres, recogerá el galardón de Mujer Rural 2024, que le concede ACAS.
Pastor Mayor del Sueve 2024
Pedro Vega anda estos días a vueltas con la ciática, pero seguro que el sábado estará en la majada de Espineres, en El Sueve, para recibir el reconocimiento y el aplauso de los presentes en la Fiesta del Asturcón.
Pedro, de 83 años de edad, es el elegido por ACAS, la Asociación para la Conservación de los Asturcones, para recoger este año el galardón de Pastor Mayor del Sueve.
Afincado en Carrandi, donde crió a sus tres hijos y donde ahora disfruta de sus cuatro nietos, Vega trabajó en la mina de carbón de Carrandi (las crónicas de entonces relatan una explosión de grisú el 2 de enero de 1958, que se llevó la vida de varios mineros) y también trabajó de albañil, aunque siempre miró al Sueve, territorio que pateó desde bien críu y donde la familia siempre tuvo ganáu.
Pedro fue uno de aquellos colungueses que subieron a hombros las 148 piezas de acero galbanizado, en la primavera de 1955, para levantar en la cumbre la emblemática cruz del Picu Pienzu. «Nos ponían un sacu en los hombros para que no nos mancaran y p’arriba con ella».
Tampoco se olvida el de Carrandi de la mili que hizo en Valladolid, donde acababan encontrándose muchos de los mozos de la zona. «Allí me toco poner una vez 1.800 inyecciones, una detrás de otra, a más de un batallón» recuerda.