No son pocos los edificios de carácter religioso, civil e histórico que se encuentran en peligro de desaparición en Asturias. La asociación Hispania Nostra se encarga de catalogar aquellas construcciones patrimoniales que por causas diversas (paso del tiempo, mal mantenimiento y pocos cuidados) están en riesgo de desaparecer.
Esta organización, fundada en 1976, se llevó a cabo con el propósito de concienciar acerca de la importancia de preservar y conservar en buen estado aquellos edificios con valor patrimonial y relevancia cultural o histórica de España. Esta es la lista de las construcciones que se hallan en un estado de destrucción o pérdida irreversible en la Comarca de Picos de Europa de Asturias:
La Iglesia de San Pedro de Plecín
Para comenzar esta lista, viajamos a Peñamellera Alta, concretamente a la localidad de Alles, donde se encuentra la antigua Iglesia parroquial de San Pedro de Plecín. De la época final del románico, se trata de un lugar de culto cristiano que fue construido en el siglo XII. Respecto a algunos de sus elementos arquitectónicos, se puede resaltar su nave única y ábside semicircular. Las condiciones meteorológicas, la vegetación y el paso del tiempo han hecho de esta iglesia, un lugar abandonado, desgastado y con gran parte de su estructura semi derribada.
Palacio de los duques de Estrada
Esta construcción llanisca añadida a la Lista Roja de Hispania Nostra tiene su origen en la Edad Media, aunque fue remodelado en el siglo XIV y en el siglo XVIII, del que conserva su fachada actual. De estilo barroco, se encuentra en ruinas desde el año 1809 a raíz de un incendio. Curiosamente, existen dos versiones acerca de las causas que propiciaron este fuego: la primera es que fue responsabilidad del general Bonet durante la Guerra de Independencia y la segunda explica que fueron los propios vecinos los que propiciaron la quema del Palacio de los duques de Estrada, en forma de venganza, al tener conocimiento de su ayuda al ejército francés.
Iglesia de San Antolín de Bedón
Este edificio de carácter religioso se sitúa en Llanes, cerca de la desembocadura del río Bedón. La iglesia fue catalogada como monumento histórico-artístico y Bien de Interés Cultural. Se desconoce de forma precisa el nombre de sus fundadores o los años de su levantamiento, pero ciertas teorías lo ubican en la segunda mitad del siglo XII. Anexionado al Monasterio de San Salvador de Celorio en 1544, esta iglesia quedó abandonada siglos más tarde en la etapa de desamortizaciones que sucedieron en España en el siglo XIX.
Torre de la Jura o del Heredero en Soto de Cangas
Construida en el siglo XVII (algo más adelante que las anteriores), su denominación se debe a que este edificio era el lugar en el que los diferentes cargos políticos juraban su cargo. Se encuentra en la localidad de Soto de Cangas, en el concejo de Cangas de Onís. Hay varias teorías que apuntan que el propio Rey Pelayo juró su cargo en esta torre, aunque no haya evidencias 100% ciertas de este hecho. Aunque esta torre mantiene aún ciertos elementos de su arquitectura como un arco de medio punto o ciertos lienzos que cuelgan sobre sus paredes, lo cierto es que gran parte del tejado y la torre está en ruinas y por ello, esta construcción se incluye en la Lista Roja de Hispania Nostra.
Iglesia de San Cipriano en Infiesto
En San juan de Berbío, dentro del concejo de Piloña, encontramos la Iglesia de San Cipriano de Infiesto que fue construida en el siglo XVI y ampliada en el siglo XVIII. De su arquitectura se puede resaltar su planta de cruz latina y cabecera cuadrada. Este monasterio religioso se encontraba bajo el mandato de las monjas benedictinas de Santa María de Villamayor y fue un nexo de unión entre el Camino Real de Castilla y el de Santiago. Su abandono tuvo lugar después de la Guerra Civil, al ser utilizada como polvorín, llegando a sufrir varios.
Palacio de San Francisco de Caso
En Cerébanes (Peñamellera Baja), este palacio del año 1734, fue construido por Francisco Sánchez de Caso y de ahí viene su nombre. Se encuentra en ruinas debido a los incendios que tuvieron lugar durante las Guerras Carlistas del siglo XIX. El edificio es de estilo barroco, tiene una planta rectangular y dos pisos en la fachada frontal. Los techos y los forjados son los elementos que se encuentran en el peor estado, concretamente en situación de destrucción y ruinas.
El Torreón de Lodeña en Piloña
Catalogada como Monumento de Interés Turístico Nacional, se incluyó a la Lista Roja de patrimonio en peligro debido a la destrucción del suelo en el año 2015, donde, además, hay un gran árbol que acapara parte de su construcción. Originaria del siglo XII, pertenece al Señorío de Loredeña y tiene unos cinco metros de ancho y una altura de diez. Su construcción está hecha a base de piedra, sin apenas argamasa que la unan. El mal estado de la torre se debe, principalmente, al deterioro de sus paredes y la parte superior. Su estructura refleja que, antiguamente, había una escalera de varios pisos, desde la cual podían ejercer actos de defensa ante posibles ofensivas enemigas.
En definitiva, esta lista de edificios en peligro de desaparición que se han insertado en la famosa Lista Roja pone de manifiesto el mal estado de preservación en el que se encuentran diversos edificios, construcciones civiles, torres, palacios, iglesias y monasterios de Asturias. Por ello, la iniciativa de Hispania Nostra de catalogar y mostrar aquellas infraestructuras patrimoniales que se encuentran en riesgo de desaparición puede resultar de gran efectividad para resaltar la pérdida irreversible que puede llegar a suceder si no se toman las acciones pertinentes de recuperación y remodelación de dichos edificios.